“El acceso legal al cannabis continúa reduciendo el uso de opioides”

Nuevos estudios muestran que el acceso legal al cannabis está constantemente relacionado con la reducción en el uso de opioides. Varios estudios recientemente publicados han reafirmado la relación entre el acceso legal a la marihuana y una reducción en el uso de opioides.

En el primer estudio, publicado por el Departamento de Salud de Minnesota, los investigadores evaluaron los patrones de uso de medicamentos con receta de 2,245 pacientes con dolor intratable que participan en el programa estatal de ‘cannabis medicinal’. Entre los pacientes que se sabe que toman opiáceos al inscribirse en el programa, el 63 por ciento “pudieron reducir o eliminar el consumo de opioides después de seis meses”.

“El consenso de los datos disponibles indica que el cannabis puede jugar un papel potencialmente importante en la mitigación de la crisis de salud pública con el uso opioides”, expresó Paul Armentano, Director de NORML. “Es hora de dejar a un lado ese fanatismo anti cannabis y tener una política que respete las vidas de los estadounidenses”.

En el segundo estudio, investigadores israelíes evaluaron la seguridad y la eficacia del cannabis en una cohorte de más de 1,200 pacientes con cáncer durante un período de seis meses. El 96% de los pacientes “informaron una mejoría en su condición”. Casi la mitad de los encuestados informaron haber disminuido o eliminado el uso de opioides durante el período de tratamiento.

Asimismo, un tercer ensayo clínico recientemente publicado proporciona una idea de cómo explicar esta relación. Investigadores de Estados Unidos y Australia evaluaron la eficacia del cannabis fumado y las dosis subterapéuticas de oxicodona en el dolor inducido experimentalmente en un modelo controlado con placebos. Los investigadores evaluaron la tolerancia al dolor de los sujetos después de recibir ambas sustancias por separado o en conjunto. Si bien ni la administración de cannabis ni las dosis bajas de oxicodona por sí sola mitigaron significativamente el dolor de los sujetos, la administración combinada de ambos fármacos lo hizo de manera efectiva.

Los autores determinaron que “tanto el cannabis como una dosis baja de oxicodona (2.5 mg) eran subterapéuticos, por lo que no lograron obtener alivio por sí solos; sin embargo, cuando se administraron juntas, las respuestas al dolor se redujeron significativamente, pero se registran menos efectos adversos por el uso de opioides”. Concluyeron que, “el cannabis fumado combinado con una dosis analgésica baja de oxicodona produjo analgesia comparable a una dosis analgésica opioide eficaz sin aumentar significativamente los efectos”.

Los nuevos estudios se suman a otro gran número de investigaciones que encuentran que el acceso al cannabis se asocia con la reducción de tasas de uso y abuso de opioides, hospitalizaciones relacionadas con opiáceos, muertes relacionadas con el tráfico de opioides, ingresos por tratamientos relacionados y muertes por sobredosis relacionadas con opioides.