Agentes fronterizos obligan a adolescente a tomar metanfetamina

Un video de vigilancia del gobierno de los Estados Unidos, publicado esta semana, ha provocado la indignación en el pueblo norteamericano y el Congreso de los Estados Unidos. Se muestra a dos agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos exigiendo a un adolescente de 16 años probar metanfetamina líquida en repetidas ocasiones, hasta que murió detenido .

El video fue obtenido esta semana por ABC y contradice completamente las declaraciones de los agentes afirmando que el joven bebió la metanfetamina por cuenta propia.

El estudiante, Cruz Velázquez, de 16 años, falleció a las dos horas de haber bebido el concentrado de metanfetaminas líquido. Sin embargo, los dos oficiales, Valerie Baird y Adrian Perallon, que lo incitaron a beber, permanecen en el trabajo y nunca se enfrentaron a medidas disciplinarias.

Los dos agentes de la frontera con México violaron los protocolos de la agencia al permitir que el joven bebiera de la botella si se tenía sospecha del líquido de la misma, expresó James Tomsheck, un ex jefe de asuntos internos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. “Si realmente sospechaban que había una sustancia controlada en la botella”, señaló Tomsheck a ABC News, “deberían haber realizado una prueba de campo”.

Sin embargo, no hubo prueba de campo. En cambio, los oficiales usaron a un adolescente como su rata de laboratorio y le costó la vida.

“El narcotráfico está mal y es un crimen, pero este adolescente no merecía una sentencia de muerte“, señaló la representante Zoe Lofgren, miembro de la Subcomisión de Inmigración y Seguridad Fronteriza, a ABC News. “Pero infligir una sentencia de muerte no sólo es inmoral, sino también ilegal”.

“Para que los oficiales de la frontera eviten el contrabando, aseguren la seguridad pública y cumplan su difícil tarea, los agentes deben tener los protocolos adecuados y deben seguirlos”, señaló la representante Bennie Thompson, miembro del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes. “Aunque no hay excusa para intentar introducir sustancias ilícitas en el país, está absolutamente claro en el video que hubo numerosos fallos en el juicio y el procedimiento que condujeron a la muerte sin sentido de un niño de 16 años. El gobierno debe asegurarse de que esta tragedia nunca vuelva a ocurrir“, expresó Thompson a ABC News.

Luego del deceso del adolescente, se llevó a cabo una “investigación” que descartó a los oficiales de cualquier acto ilícito. Ambos oficiales negaron haberle dicho a Velásquez que bebiera la metanfetamina y el informe oficial lo catalogó como un “accidente”.

“Lo que usted ve es una falta de compasión y decencia hacia un niño de 16 años”, señaló Gene Iredale, la abogado de San Diego que representó a la familia Velázquez. “Se le ve una sonrisa cuando se le pide que la pruebe. Ellos sabían lo que estaba pasando y lo hicieron como un juego”, sentenció Iredale.

En la imagen fija del video, podemos ver que los oficiales instan al adolescente a beber del pote de metanfetamina líquida. Y una vez que lo bebe, los oficiales se ríen y le animan a beber más.

En total, el adolescente tragó cuatro sorbos de la botella de metanfetamina. Lo suficiente para sufrir un paro cardiaco. Minutos más tarde, comenzó a sudar y gritar en español: “¡Mi corazón! Mi corazón!” Y los oficiales esperaron más de treinta minutos antes de ponerse en contacto con los servicios de emergencia. Dos horas más tarde, fue declarado muerto.

Lamentablemente, nadie será considerado responsable de su muerte. Bueno, excepto para los contribuyentes de los EEUU que el pasado marzo pagaron por la negligencia criminal de los oficiales un $1 millón para transar la demanda a la familia Velázquez. La patrulla fronteriza no emitió ninguna disculpa, ni admisión de mala conducta.

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