Ante la inminente caducidad de fármaco EEUU ejecutará a ocho presos en 10 días

Ocho hombres están programados para ser ejecutados por inyección letal en Arkansas en sólo 10 días, según la oficina del gobernador Asa Hutchinson. En tan sólo diez días, se ejecutará a ocho condenados a muerte ante la inminente caducidad de un fármaco utilizado en la inyección letal que la industria se niega a facilitar si es para aplicar la pena capital.

Así lo ha ordenado su gobernador, para ocho condenados que habían agotado todos sus recursos y que cometieron los delitos que se les atribuyen entre los años 1991 y 2000. Las ejecuciones se cumplirán entre el 17 y el 27 de abril. La mitad de ellos son afroamericanos.

El fármaco es un ansilótico llamado midazolam que se utiliza para dejar inconsciente al condenado mientras recibe los otros dos componentes de la inyección letal que lo paralizan y lo matan. En su ausencia, el preso fallece en medio de fuerte dolores a través de una  tortura lenta, según el abogado de una de las personas que van a ser ejecutadas.

“Esta acción es necesaria para cumplir con el requisito de la ley”, dijo el gobernador Hutchinson en un comunicado. “Pero también es importante cumplir con las familias de las víctimas que han vivido con los recursos de la corte y la incertidumbre durante mucho tiempo”, señaló el republicano y firme defensor de la pena de muerte.

La razón del proceso tan atropellado se basa en que en el mes de mayo se agotan las existentes de este fármaco en Arkansas y la industria farmacéutica se resiste a suministrarlo si va destinado a ejecutar a condenados a muerte.

El director ejecutivo del Arkansas Death Penalty Information Center, Robert Dunham, ha resaltado que desde la reanudación de la pena de muerte en el país, en 1977, solo en dos ocasiones un estado ha fijado ocho ejecuciones en un mes. Pero “ningún estado ha fijado ocho ejecuciones en un periodo de diez días”.

Esta “ejecución masiva es grotesca y sin precedentes“, denuncia la Coalition to Abolish the Death Penalty.

Los abogados de los ocho hombres intentan bloquear las ejecuciones.

Argumentan que el Midazolam -es utilizado para dejar inconscientes a los reclusos antes de que se les administren dos drogas más que los paralizan y los matan- no evita que los ejecutados experimenten una muerte dolorosa.

El segundo medicamento, el bromuro de pancuronio, paraliza al recluso. El tercero, el cloruro de potasio, provoca un paro cardiaco y detiene el corazón.

“A menos que el preso esté inconsciente, las drogas dos y tres causarán dolor – castigo torturante, en violación de la Octava Enmienda, y garantías estatales contra castigos crueles e inusuales”, dijo Jeffrey Rosenzweig, abogado de tres de los reclusos.

Los ocho condenados que van a ser ejecutados son Jason McGehee, Ledell Lee, Don Williamson David, Kenneth Williams, Bruce Ward, Stacey Johnson, Jack Harold Jones y Marcel Williams.