California optó por la educación por encima del castigo

Las oficinas legales del estado de California no paran de recibir llamadas de presos y familiares que buscan sean liberados. Gracias a que el 59% del electorado aprobó la “Proposición 47” convirtiendo varios delitos en ofensas menos graves. Los residentes de California optaron por cambiar las políticas punitivas contra las drogas por faltas menores, por lo tanto en fallas con posibles sanciones leves, sin encarcelamiento o hasta un año de cárcel por agravantes.

De esta forma, se pretende acabar con la sobrepoblación carcelaria en el estado. Los proponentes afirman que sacar a los miles de reclusos no violentos de las cárceles ahorraría entre 750 y 1.000 millones de dólares al año. La propuesta requiere que ese dinero se dedique a inversión en las escuelas, programas de prevención y salud mental.

Luego de décadas de guerra contra las drogas, se ha preferido reformar el código penal cambiando las políticas de seguridad pública. Donde se reducirá el gasto en prisiones e invertirá cientos de millones en las escuelas, en servicios a las víctimas, y tratamientos de salud mental y drogadicción.

Las reformas al Código Penal incluye posesión de narcóticos en cantidades menores, daños a propiedad, robo a domicilio, hurto en comercios, o emitir cheques sin fondos, todos por cantidades menores a 950 dólares, que es el límite que impone la ley. Asimismo, la condición para que salgan libres es que se trate de presos que cometieron faltas sin violencia y carezcan de antecedentes graves. La reforma mantiene las leyes vigentes para delincuentes sexuales registrados y para cualquier persona con antecedentes penales por violación, asesinato o abuso de menores.

La medida entrará en vigor de inmediato y se estima que alrededor de 7 mil a 10 mil reclusos sean elegibles para quedar en libertad con la reducción de las condenas. Además se espera que los tribunales procesan hasta 40 mil juicios menos cada año.

“El abrumador apoyo de esta reforma envía un fuerte mensaje al resto de los Estados Unidos, demostrando que los votantes quieren reducir la población penal y mejorar la seguridad pública”, señaló mediante comunicado Ethan Nadelmann, director ejecutivo de la Drug Policy Alliance. Los Estados Unidos con menos del 5 por ciento de la población mundial tiene casi el 25 por ciento de su población encarcelada, los Estados Unidos encarcela a más personas que cualquier otra nación en el mundo – en gran parte debido a la guerra contra las drogas.

“En el contexto de la justicia penal, esto significa que en primer lugar deberemos ser solidarios con las víctimas. Cuando se quebrantan las familias, se crea una separación en las comunidades y se destruyen vidas. El bien común requiere un entorno seguro y revitalizador donde puedan florecer todos los miembros de la sociedad,” expresó la arquidiócesis de Los Ángeles y San Francisco apoyando la medida.

La victoria de la Proposición 47 reconoce las décadas de abuso a las que han sido sometidas las clases sociales marginadas, donde las llamadas “minorías” raciales de afroamericanos y latinos sufren el peor embate. Estos últimos en la mayoría de los casos terminan doblemente castigados cuando además de las largas condenas son sometidos a deportaciones separándolos de sus familias en los Estados Unidos.

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