Científicos reclaman el uso de evidencia para desarrollar políticas de cannabis

Los defensores del prohibicionismo contra el cannabis conocen como utilizar la propaganda y los medios de comunicación para repetir falsedades tantas veces que termina convirtiéndola en ‘realidades’ mediáticas que se repiten como ciertas. Una situación que dificulta los esfuerzos de científicos ya que los gobiernos continúan ignorando la evidencia sobre los posibles usos y el desarrollo de las políticas del cannabis. Por tal razón, el “International Centre for Science in Drug Policy” (ICSDP), una red global de científicos que trabajan en políticas de drogas con sede en Canadá, publicaron dos informes innovadores evaluando algunas de esas “medias verdades” que comúnmente se escuchan en los medios de comunicación sobre la marihuana.

“Estamos en un momento crítico, ya que cada vez son más las jurisdicciones que están reconsiderando sus políticas”, señaló el Dr. Dan Werb, Director de la ICSDP. “Sin embargo, la opinión pública está llena de ‘afirmaciones sobre el cannabis’ que simplemente no están basadas en evidencia científica. Por lo que existe un grave peligro de tergiversar la información que conduzca a políticas peligrosas e ineficaces.”

Para investigar esta cuestión, el ICSDP convocó distintos científicos para llevar a cabo una revisión de trece afirmaciones que repiten constantemente sobre el uso y la regulación del cannabis. La revisión encontró que ninguno de los reclamos fueron fuertemente apoyada por evidencia científica. La investigación, “State of the Evidence: Cannabis Use and Regulation,” es una recopilación de “afirmaciones” que se repiten en los medios que contradicen con investigaciones científicas. Este escrito sirve de base para las guías realizadas en Using Evidence to Talk About Cannabis, un resumen que brinda respuestas de manera más concisa al informe.

Algunos medios tienden a malinterpretar o exagerar la supuesta evidencia científica existente. “La afirmación de que el cannabis es una droga que sirve de puente a otras drogas”, por ejemplo, confunde correlación y causalidad,” explicó el Dr. Carl Hart, profesor en los departamentos de Psicología y Psiquiatría de la Universidad de Columbia. Peor aún es el hecho de que una afirmación falsa como que el “cannabis es tan adictiva como la heroína puede ocupar las primeras planas de los periódicos, cuando la evidencia nos dice que menos de 1 de cada 10 personas que consumen cannabis en toda su vida se vuelven dependientes, mientras que la probabilidad de vida de convertirse en dependientes de la heroína está más cerca de 1 en 4.”

“Reclamos falsos como éstos dificultan la comprensión del público y, en última instancia, lleva a apoyar políticas equivocadas”. Otros ejemplos utilizados en los informes: ¿El uso de cannabis causa la esquizofrenia? Mientras en repetidas ocasiones se repite que el consumo de cannabis se asocia con la esquizofrenia, los hechos son muy diferentes. Los científicos sugieren que las personas con riesgo de esquizofrenia en realidad podrían usar cannabis para disminuir los síntomas iniciales de la enfermedad.

¿La regulación del cannabis provocaría más muertes en las carreteras porque personas intoxicadas conducirían bajo los efectos de la sustancia? En Colorado, el consumo de cannabis recreativo y posesión se reguló en el año 2012. Desde entonces, las tasas de mortalidad de tráfico han estado por debajo de la media anual visto en la última década (es decir, desde el año 2002).

Por supuesto, no sabemos qué tipo de tasas de mortalidad en las carreteras veremos en los próximos años en Colorado y otros lugares que han regulado el cannabis. Pero en la actualidad, no hay ninguna evidencia que sugiera que la regulación de los mercados conducirá a que más personas estén involucradas en accidentes automovilísticos.

Asimismo, la revisión también encontró que muchas afirmaciones acerca de la regulación del cannabis dan como un hecho que, la legalización aumentaría el descontrol del consumo de cannabis. “Las afirmaciones de que la regulación conduce a un mercado de grandes industrias de marihuana con poca supervisión, muy peligrosa para la seguridad pública, subestima la gama de controles reglamentarios disponibles para minimizar los resultados no deseados. El uso de cooperativas, ong’s, clubes sociales de cannabis en España pueden regular el uso controlado del cannabis. Además, la prohibición de la publicidad, como se ha implementado en Uruguay es otro ejemplo,” afirmó Dr. Werb, de no cometer los mismos errores que se realizan con la industria del tabaco o el alcohol.

Estos son sólo algunos de los paradigmas analizados en los informes. La principal conclusión es que, en su mayor parte, la conversación global en torno a las políticas de cannabis está sumido en afirmaciones no científicas. Y eso puede tener graves consecuencias para las políticas de cannabis en muchos países.

Resulta necesario utilizar la evidencia científica para la toma de decisiones en nuestros gobiernos, el pueblo y nuestros políticos tienen que saber distinguir entre lo que es verdadero o falso. ¿Cómo podemos esperar desarrollar enfoques salubristas y modelos efectivos sin evidencia científica?

Se espera que los informes presentados por el ICSDP puedan servir para la próxima Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) de 2016 sobre asuntos de drogas. En definitivo, los informes y la evidencia científica debe ayudar a los países de la región a saber separar la realidad de la ficción.