Cirujano General favorece intercambios de jeringuillas y salas de consumo seguro

El Cirujano General de los Estados Unidos, Dr. Jerome Adam, le pidió el miércoles a los médicos que asuman un rol más importante en la defensa de los tratamientos de abuso de opioides basados ​​en evidencia científica y la reducción de daños.

Hablando en un foro del Colegio Estadounidense de Médicos de Emergencias en Washington, DC, el principal médico del país apoyó estrategias de reducción de daños, como los programas de intercambios de jeringuillas y las salas de consumo seguro para ayudar a mitigar los problemas de salud asociados con el consumo de drogas.

Durante el año pasado, ciudades como Seattle, Denver, Filadelfia, San Francisco y Nueva York han propuesto la apertura de salas de consumo seguro, pero ninguno se ha abierto aún, ya que los críticos argumentan que promueven el uso de drogas ilegales y se encuentran en la fase de permisos y construcción.

El Cirujano General advirtió a los médicos que necesitan involucrarse en la toma de decisiones de las comunidades y ayudarlos a comprender por qué la reducción de daños es una estrategia efectiva.

“Tenemos que entender que estas intervenciones de política se ven en diferentes partes del país”, señaló Adams. “Tenemos que entender que las políticas públicas son públicas, y que tenemos que poder ir allí y mostrarles que nos preocupamos”.

Adams señaló que el gobierno debería hacer todo lo posible para facilitarles a los médicos de urgencias prescribir tratamientos asistidos por medicamentos como la buprenorfina. Señaló que en Francia se logró una reducción del 79% en las muertes por sobredosis durante cuatro años en la década de 1990 después de permitir que los médicos prescribieran buprenorfina sin requisitos de capacitación o límites en la cantidad de pacientes que podrían tratar.

Poco más de 50 mil médicos de los más de 950 mil médicos activos en Estados Unidos están certificados para recetar buprenorfina, de acuerdo con la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias de Estados Unidos. Actualmente, los médicos que deseen recetar buprenorfina deben solicitar unos permisos y tomar un curso de educación continua de ocho horas.

Inicialmente, los médicos pueden recetar buprenorfina hasta 30 pacientes, y pueden solicitar la distribución a 100 o 275 pacientes según las normas implementadas en 2016.

Muchos expertos en salud pública han sostenido que los requisitos limitan el acceso al tratamiento asistido por medicamentos y que se ponen trabas a los procesos para que los médicos se certifiquen, lo que según ellos ha desalentado a muchos médicos de solicitarlos.

“Al mirar a Francia, pudieron reducir sus índices de muertes por opiáceos y su consumo de heroína al facilitarles a las personas el acceso a tratamiento asistido por medicamentos”, expresó el funcionario nombrado por Donald Trump. “Entonces, sabemos que esto puede funcionar”.

Pero Adams no favorece por completo la eliminación de los requisitos de capacitación para que los doctores pueda recetar buprenorfina, y señaló que es difícil establecer una política general ya que cada parte del país tiene sus propios desafíos para responder a la crisis de los opioides.

“Tenemos que entender que las políticas públicas son complicadas y tenemos que asegurarnos de que estamos diseñando programas que sean óptimos en donde minimicemos las desventajas”, recalcó Adams.

Asimismo, el Cirujano General expresó que a los médicos se le deben brindan los recursos para orientar a pacientes a participar de programas de recuperación, lo que podría ayudar a romper el ciclo de sobredosis, poder estabilizar en las salas de emergencia, someterse a desintoxicación y ser dados de alta si no pueden ingresar a un centro de tratamiento.