Comenzó la venta de cannabis con fines recreativos en Massachusetts

Por fin la costa este de Estados Unidos tendrá disponible cannabis con fines recreativos, el pasado martes Massachusetts se convirtió en el primer estado de la Costa Este en abrir negocios para la venta de marihuana. Las primeras tiendas abrieron sus puertas para comenzar con la venta el pasado martes y uno de los primeros compradores fue el alcalde demócrata David Narkewicz, quien adquirió un chocolate de cannabis en la ciudad de Northampton.

“Estoy orgulloso de que Northampton tenga un papel protagonista en este histórico día que acaba con 80 años de prohibición e inicia una nueva era con un uso legal y seguro de marihuana y cannabis”, expresó el alcalde, que afirmó a la cadena NBC que compró el chocolate para “almacenarlo y posteriormente poder mostrarlo como una compra histórica en la ciudad”.

Twitter: @Dan_Adams86

Las tiendas podrán vender a los clientes hasta una onza de flor (28 gramos) o 20 porciones de comestibles, como barritas de chocolate, golosinas o bocadillos con marihuana. Se espera que mucha gente de la región Este de los Estados Unidos visiten a Massachusetts.

Narkewicz, quien también es veterano de guerra, declaró que el consumo de marihuana “no ha cesado” en un “largo periodo tiempo”, al tiempo que celebró la nueva situación porque lo “regula y controla”.

La marihuana para usos recreativos fue legalizada hace alrededor de dos años en Massachusetts pero las estrictas regulaciones para su venta retrasaron la apertura de los primeros puntos de venta. Según la ley aprobada, la marihuana no se puede consumir mientras se conduce un vehículo de motor ni en lugares públicos.

Steven Hoffman, presidente de la Comisión de Control de Cannabis en Massachusetts, explicó que los locales habilitados “se sometieron a verificaciones exhaustivas de sus antecedentes, aprobaron varias inspecciones y realizaron pruebas a sus productos, todo para garantizar la salud y seguridad públicas”.

Los residentes mayores de 21 años pueden tener hasta 1 onza de cannabis fuera de sus hogares y 10 onzas dentro de sus casas. Hasta 12 plantas se pueden cultivar en los hogares, pero las plantas no pueden ser visibles al público.

Las plantas también necesitan ser cultivadas en un lugar con un dispositivo de seguridad. Además, propietarios pueden prohibirle a sus inquilinos el cultivar o fumar marihuana en sus propiedades.