Consumo de opioides sigue aumentando tasas de mortalidad estadounidense

La epidemia del uso problemático de opioides está impactando la esperanza de vida de los estadounidenses. Además del creciente número de blancos económicamente rezagados ​​con problemas con el consumo de opioides, sigue creciendo las tasas poblacionales de los negros, hispanos y nativos americanos, elevando la tasa global de muerte entre los estadounidenses.

Desde el comienzo de esta década, las tasas de mortalidad han aumentado entre las personas de entre 25 y 44 años en prácticamente todos los grupos raciales y étnicos y casi todos los estados, según un análisis del Washington Post. La tasa de mortalidad entre los afroamericanos subió un 4 por ciento, los hispanos el 7 por ciento, los blancos el 12 por ciento y los nativos americanos el 18 por ciento. La tasa para los asiáticos también ha aumentado, pero a un nivel que no es estadísticamente significativo.

Después de un siglo de disminuciones, la tasa de mortalidad global de los estadounidenses en estos primeros años aumentó 8 por ciento entre 2010 y 2015.

El aumento en las tasas de mortalidad ha sido provocado en gran medida por las muertes relacionadas al consumo de drogas, sobredosis y el abuso de alcohol, de acuerdo con el análisis de The Post de los datos de mortalidad de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. “Lo que refleja es una epidemia fuera de control en este momento”, señaló Josh Sharfstein, director de la Bloomberg American Health Initiative en Johns Hopkins. “Está afectando la economía. Está afectando a toda la comunidad. Este es un llamado a la acción para priorizar en la salud pública”.

“Son personas que están en los años más productivos de sus vidas, los años en los que se supone que deben criar hijos y convertirse en líderes de la próxima generación”, señaló Ashish Jha, profesora de políticas de salud de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Los datos preliminares del primer semestre de 2016 sugieren que la tendencia continúa, dijo Robert Anderson, jefe de estadísticas de mortalidad de los CDC. “Creo que estamos en otro aumento abrupto de las muertes por sobredosis de drogas en general”, señaló Anderson.

El aumento de las muertes es muy parecido a las alzas estadísticas de la década de 1980 y principios de la de 1990, cuando la combinación de la cocaína-crack y las epidemias de VIH tomó un duro golpe en los jóvenes estadounidenses.

Es probable que muchos factores contribuyan al aumento actual, pero el uso y abuso de los opioides es muy significativo. El abuso generalizado de medicamentos recetados se ha convertido en una crisis nacional, con usuarios sufriendo sobredosis de los opiáceos recetados, de heroína ilegal y, cada vez más, drogas sintéticas como el fentanilo y el carfentanilo, que son mucho más poderosas y mortales.

Las muertes relacionadas con el alcohol también han aumentado entre los blancos, los negros y los hispanos, según muestran los datos. Mientras tanto, el homicidio, la principal causa de muerte entre los jóvenes negros, también ha aumentado desde el comienzo de esta década.

El aumento de mortalidad se está produciendo en casi todos los estados. El deterioro de la salud de los Estados Unidos ha pasado desapercibido, los investigadores académicos y los medios de comunicación de los últimos años se han centrado en las regiones más afectadas y en las muertes prematuras entre los estadounidenses blancos, una tendencia que comenzó alrededor de 1999 y continúa sin cesar.

Durante más de un siglo, los estadounidenses vivieron vidas mucho más largas debido a las mejoras en la medicina, el saneamiento, el control de las enfermedades contagiosas, la nutrición y el cuidado de la salud individual. Pero la mortalidad estadounidense parece haber alcanzado un punto de inflexión alrededor de 2010, inmediatamente después de la Recesión económica. Generalmente, las tendencias positivas de mortalidad entre los negros y los hispanos se nivelaron, y luego paulatinamente empeoraron.

Para los negros y los hispanos, el mayor aumento de las muertes ocurrió en 2015, datos que se publicaron a principios de este año.

Por otra parte, un fenómeno más pronunciado entre los blancos en las ciudades pequeñas y las zonas rurales parece estar extendiéndose a los suburbios de la nación y las ciudades más grandes. Antes de 2010, las tasas de mortalidad habían disminuido para los blancos, negros e hispanos en áreas metropolitanas de al menos 1 millón de personas. Desde 2010, las alzas de mortalidad están entre todos los grupos étnicos.

“Los datos son muy preocupantes”, expresó Leandris Liburd, director de la Oficina de Minority Health and Health Equity de los CDC. “No queremos que las tasas de mortalidad aumenten para ninguna edad, ni para ningún grupo étnico o racial. No obstante, el aumento de la mortalidad es probablemente debido a múltiples factores, y los opioides son sin duda parte del problema”.

Fuente: WP

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