Contralor: policía no realiza evaluaciones psicológicas ni pruebas de dopaje

En las pasadas semanas una auditoría de la Contraloría de Puerto Rico reveló que entre el 1 de enero de 2013 al 31 de octubre de 2016 no se realizaron las pruebas de sustancias controladas anuales a todos los funcionarios y empleados de la Policía, como según dispone el Reglamento 6403 del 2002, sino apenas al 12% del personal.

De igual modo, preocupa que tampoco se realizaron las evaluaciones psicológicas al personal de rango y clasificado de la Uniformada dentro de un periodo de tres años como según dispone la Ley 53-1996. En los últimos seis años solo se le ha realizado las pruebas psicológicas entre el 3% y el 11% de los empleados.

La Contraloría emitió una opinión favorable con excepciones sobre el examen realizado a los contratos de servicios profesionales y consultivos, los controles administrativos e internos del Negociado de Recursos Humanos, de la Superintendencia Auxiliar en Responsabilidad Profesional y del Negociado de Investigaciones de Licencias e Inspección de Armerías de la Policía de Puerto Rico.

El Informe de 11 hallazgos revela que la Policía pagó $5,466.94 en exceso por horas no trabajadas a un profesor de materias legales y, por otro lado, retuvo $44,986 en exceso a un contratista por rembolso de gastos exentos según la Carta Circular 1300-09-14 del 2013. Además, recomienda al secretario del Departamento de Hacienda que tome las acciones pertinentes por el hecho de que la Policía no notificó el pago de $13.5 millones por tres contratos, en las declaraciones informativas a la agencia.

Además, se otorgaron múltiples contratos de servicios con falta de información importante o sin todas las certificaciones requeridas.

El Informe recomienda que se evalué la contratación de servicios profesionales y consultivos para que sólo se utilice como un recurso de medida excepcional y limitada para aquellos servicios que, a su juicio, sean imposibles de llevar a cabo por su personal profesional regular de la policía. No obstante, el informe resalta que es necesario que se imparta instrucciones al Director de la División de Psicología y Trabajo Social para que se asegure de que se realicen las pruebas psicológicas a los empleados y funcionarios dentro del término establecido por Ley.

De igual modo, se imparte instrucciones a la División de Evaluaciones para que se asegure de que se realicen las evaluaciones de desempeño a los empleados y funcionarios, dentro del término establecido, y que las mismas se archiven en el expediente de cada empleado.

Para concluir, en tiempos donde cada vez se cuestiona más la ‘guerra contra las drogas’ y el poder que las leyes le conceden a la policía. entendemos como ineludible que se le realicen las pruebas de detección de sustancias controladas y evaluaciones psicológicas a todo el personal de la policía que esté armado. Más aún, ante la presión que  tienen los guardias de lucir “forzudos”, es altamente preocupante que algunos miembros de las fuerzas de seguridad del Estado Libre Asociado pudieran estar utilizando ilegalmente sustancias como esteroides o anabólicos y que por causa las mismas peligre, no tan sólo la salud del guardia, sino la de la ciudadanía.

Investigaciones científicas muestran que la agresividad y otros efectos colaterales psiquiátricos pueden ser el resultado del abuso de los esteroides anabólicos. Muchos usuarios informan que tienen una buena imagen de sí mismos mientras los toman, pero también pueden causar alteraciones extremas en el estado de ánimo, incluyendo síntomas de agresividad que pueden llevar a la violencia. A menudo se observa depresión cuando se deja de tomar los anabólicos, lo que puede contribuir a la dependencia a los esteroides anabólicos.

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