“Cuatro años de cárcel por prender un cigarrillo de marihuana”

Entrevista con familiares de Jeremy Ruiz Tomassini, joven que ha sido sentenciado a cuatro años de prisión por un cigarrillo de marihuana.

Jeremy es un joven de 23 años recién cumplidos que se ha criado toda la vida en Aguadilla. Su infancia era la de un muchacho normal, quizás un algo inquieto, siempre destacándose en el deporte ya sea con la patineta o el equipo de “paintball” donde fue a competir a los Estados Unidos en varias ocasiones.

Un muchacho de una familia humilde y unida, que se rodeaba de muchos amigos de todas las edades porque siempre ha sido muy activo en la comunidad. El trabajaba en la cocina de varios restaurantes del área y vivía una vida normal de su edad. Entre sus pasatiempos de correr patineta, juegos online, trabajo y recién había regresado a estudiar. Pero en un día de clases, en uno de los recesos compartió un cigarro de marihuana con unos amigos. Cuando fue sorprendido por unos agentes que corrieron a arrestarlos. Los chicos entraron al Instituto donde estudiaban, los buscaron y lo arrestaron.

Se le acusó de un delito de posesión de marihuana en una área recreativa o 411, como es su definición. El proceso del juicio fue uno largo donde Jeremy estuvo bajo fianza pero con un grillete por 11 meses. Donde nuestra familia se mantenía ante la espera y la angustia de no saber que le podría pasar a nuestro hijo. Pero pasó lo peor, la justicia falló y decidieron encerrar a un joven con un futuro por delante.

Jeremy no se pudo acoger a un programa de desvío porque, aunque fue referido por el juez para que se le entrevistara, la fiscal a cargo no quiso. Según la fiscal, el joven era “una mala influencia” que no merecía esa oportunidad en la vida.

En estos momentos se encuentra en la Correccional de Aguadilla. El proceso para irlo a ver es uno muy tedioso y humillante. La primera vez que fuimos no sabíamos nada de código de vestimenta, de los colores de ropa que no son permitidos usar. Nos tuvimos que ir a cambiar de ropa a la casa. Luego pasas por una serie de revisiones extremas. Como quitarte los zapatos, sacúdelos y alarmas de metales. Pasas a otro cuarto, súbete y sacude la blusa y el sostén. Sacúdete el pelo, abre la boca, mueve la lengua. Luego al área de los perros K9, para que te olfateen. Luego de todas las revisiones, uno pasa a esperar a que lo busquen.

Rompe los barrotes y escríbele una carta a #FreeJeremy. Hazle saber al gobierno que hay un pueblo atento a que se resuelva esta injusticia. goo.gl/fNqjUs

Posted by Descriminalización.org on martes, 27 de enero de 2015

Ante una espera que siempre desespera, al querer ver lo más que uno quiere y mantenerme firme. Donde le compras algo de comer con una tarjeta pre-pagada para que se sienta como si estuviera en la mesa de mi casa. Pero no es cierto, uno siempre quiere regresar con su hijo al hogar y no podemos.

El sufrimiento de nosotros es indescriptible porque sabemos que allá adentro es un mundo que no conocemos ni el tampoco, el no tenía record criminal y es su primera ofensa.

Su estado de ánimo se ve opacado pues es tan solo una hora de visita y no da tiempo de hablar mucho. Aunque tratamos de vernos fuertes. No podemos negar que nuestro corazón está roto al no tener a nuestro hijo a nuestro lado. Nuestra familia no está completa.

Por esta razón, hemos decidido no quedarnos callados, la familia y las amistades hemos creado nuestro grupo de apoyo. Y las páginas de las redes sociales que nos dan esperanza de que un cambio de la ley algún día será posible.

Nuestros hijos no merecen estar presos. Aunque todo esto es una etapa fuerte para nosotros, no se nos quitan las fuerzas de animarlo para seguir luchando por él. Jeremy enfrenta 4 años de cárcel, por prender y darle una jala a un moto de marihuana y encontrarle un poco de marihuana en sus bolsillos. Un verdadero abuso. Mientras que hay personas con crímenes aterradores sueltos en la libre comunidad.

No le dieron derecho a desvío por el delito de 411, pero tampoco cualifica para un programa de rehabilitación dentro de prisión porque el NO es considerado adicto. Entonces porque no lo enviaron a un centro de desvío o algo similar. Quizás que le dieran su sentencia de 4 años con grillete. Pero, quién nos pude contestar eso a nosotros. ¿Un Sistema Judicial que prefiere castigar y encerrar a nuestros jóvenes?

Su familia no va dejar que esto se quede oculto sin saberse. El sabe que lo amamos, porque una familia tan unida se debe de mantener unida siempre. ¡Jeremy somos todos! Cualquiera tiene un hijo, hermano, vecino y no queremos que pasen por esto.

Los amigos y familiares de Jeremy no descartan seguir organizando manifestaciones en apoyo. Por lo que solicitan se mantengan pendientes para muestras de solidaridad.

También, puedes escribirle a:
Jeremy Ruiz Tomassini
Inst, Correccional Guerrero 304
Módulo 8A2 PO BOX 3999
Aguadilla, PR 00605