EEUU libera 6 mil reos, más de 500 fueron sentenciados en Puerto Rico

Se espera que el Gobierno de Estados Unidos libere durante estos días a 6 mil presos, esto como parte de la iniciativa dentro de la reforma de justicia penal que está impulsando Obama con el objetivo de controlar el hacinamiento en las cárceles.

La decisión de hace más de un año, estimó que para el primero noviembre de 2015 saldrían de prisión 6,112 personas de las que un tercio (1,764) son inmigrantes indocumentados que cumplen condena por delitos de venta y tráfico de estupefacientes. Según los datos del Departamento de Corrección Federal, el 77% de los reos que serán excarcelados ya vive bajo condiciones de arresto domiciliario o libertad vigilada en centros de rehabilitación.

De los seis mil presos liberados, más del 8.3%, algunos 500 confinados, fueron sentenciados en el tribunal federal en Puerto Rico.

Los confinados que saldrán de diferentes penales de los Estados Unidos recibieron condenas de prisión de algunos 10.5 años y, como producto de la decisión, habrán pasado 8.5 años en prisión en el momento de su liberación.

La reforma del sistema criminal era parte de las promesas de Obama, con la intención de modificar las elevadas condenas por delitos de drogas que impone el gobierno estadounidense, como parte de sus políticas a favor de la ‘guerra contra drogas’ lo que ha aumentado el número de robos, asesinatos y tiene sus cárceles hacinadas con condenas injustas y desproporcionales al tipo de delito.

La última liberación masiva de presos se produjo en 2010, después de que Obama firmara el “Fair Sentencing Act” con el objetivo de reducir la disparidad entre las penas por tráfico de «crack», popular entre los afroamericanos, y posesión de cocaína, más consumida por los blancos.

En los últimos meses, Obama se ha reunido con jefes de la policía de gran parte de los EEUU y también se ha reunido con presos durante una visita en el mes de julio a la cárcel Oklahoma, con la que se convirtió en el primer presidente en funciones en visitar una prisión federal.

La Casa Blanca apoyó este mes uno de los proyectos legislativos que debate el Congreso, el único con capacidad para reformar el sistema penal y que propone cambiar algunos de los puntos de la actual legislación penal, que obliga a los jueces a imponer condenas de decenas de años de prisión por delitos de drogas no violentos.

Entre las iniciativas que adelantó la Casa Blanca son un programa de becas de 8 millones de dólares para promover la educación entre los ex convictos, así como un proyecto de formación profesional y empleo en nuevas tecnologías que ya han puesto en práctica 30 entidades norteamericanas.

It’s time to end our addiction to prison. Senator Cory Booker explains why.

Posted by ATTN: on miércoles, 14 de octubre de 2015