“El acceso a ‘cannabis medicinal’ reduce el uso de opioides en Estados Unidos”

Las regulaciones del “cannabis medicinal” le han hecho mella a la epidemia de abuso de opioides en Estados Unidos.

Según nuevas investigaciones con las regulaciones terapéuticas algunas personas recurren al cannabis como una forma de tratar su dolor, y al hacerlo, evitan drogas adictivas más peligrosas. Los hallazgos son los últimos en respaldar la idea de que algunas personas están dispuestas a sustituir el cannabis por opioides y otras drogas recetadas.

Muchas personas terminan abusando de drogas con opioides como la oxicodona y la heroína después de comenzar con una receta legítima para el dolor. Los autores argumentan que las personas que evitan esa primera receta tienen menos probabilidades de terminar como parte de la epidemia de opioides.

“Sabemos que el cannabis es mucho menos riesgoso que los opiáceos, en cuanto a la probabilidad de dependencia”, señala W. David Bradford, profesor de políticas públicas en la Universidad de Georgia. “Y ciertamente no hay riesgo de mortalidad” del medicamento en sí.

La Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos señala que hay evidencia de que el cannabis es efectivo para tratar el dolor en algunas condiciones. Así que Bradford y tres colegas, decidieron analizar si las personas que pueden acceder fácilmente a tratamiento con cannabis medicinal tienen menos probabilidades de buscar opioides recetados. La respuesta, informan en la revista JAMA Internal Medicine, es afirmativa.

“Hay reducciones sustanciales en el uso de opiáceos” en los estados que cuentan con dispensarios para distribuir cannabis medicinal, resalta la investigación.

Los investigadores analizaron datos de Medicare, que en su mayoría cubren personas mayores de 65 años y encontraron una reducción del 14 por ciento en recetas de opioides en estados que tienen fácil acceso a ‘cannabis medicinal’.

Estiman que las reformas de ‘cannabis medicinal’ redujeron el número de recetas de opiáceos en 3.7 millones de dosis diarias. Los estados que permitieron la marihuana de cosecha propia para uso médico vieron un estimado de 1.8 millones de píldoras menos dispensadas por día. Para poner esto en perspectiva, de 2010 a 2015 los beneficiarios de Medicare recibieron un promedio de 23 millones de dosis diarias de opiáceos, estiman los investigadores.

Debido a que el uso de opioides en todo el país estaba aumentando durante el período del estudio, su estimación de usos refleja una desaceleración del aumento, en lugar de una disminución real en el uso de opiáceos en estos estados, señala Bradford.

El análisis encontró una correlación y aunque puede haber otros factores en el trabajo que llevaran a una reducción en el crecimiento del uso de opiáceos. Los hallazgos sugieren que ampliar el acceso al cannabis medicinal podría ayudar a disminuir la epidemia de opioides.

Asimismo, otra investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Kentucky en la misma revista que llegó a conclusiones similares. Los autores Hefei Wen y Jason Hockenberry señalaron que las leyes que permiten el cannabis medicinal y recreativo para adultos “tienen el potencial de reducir la prescripción de opioides para los afiliados a Medicaid, un segmento de población con un riesgo desproporcionadamente alto de dolor crónico, trastorno por consumo de opiáceos y sobredosis de opiáceos”.

Sin embargo, la liberalización del cannabis por sí sola no puede resolver la epidemia de opioides, concluyeron los investigadores a la vez que abogaron por mayor educación y acceso al cannabis.