El hachís y sus diferencias

Tanto el hachís como la marihuana son parte de la misma planta, de la planta cannabis sativa o planta de cáñamo. La principal diferencia entre ambos es que el término marihuana describe las partes secas de la planta, principalmente las flores sin procesar, mientras que el hachís es una pasta de resina o savia de la planta. Además, el hachís contiene una mayor concentración de sustancias químicas psicoactivas.

Así como la marihuana o hierba se extrae de las copas de las flores secas del cannabis, el hachís se obtiene de los cristales que hay en los bordes exteriores de la planta. La resina que contienen se separa y se comprime formando bloques compactos para comercializarlo.

El hachís en realidad es resina pura. Para producir hachís es preciso separar la resina de las hojas secando y enfriando la planta. Después de eso, la planta se filtra. Los pequeños granos de resina caen a través del tamiz, proceso que puede repetirse varias veces. Luego se tritura hasta formar un polvo, a mano o con la ayuda de una prensa. El aceite que sale hace que el polvo se pegue. Luego se moldea en forma de bloque de color marrón.

El hachís es más fuerte que la marihuana, ya que la concentración de su principio activo, el THC o Tetrahidrocannabinol es mucho mayor, si se ha elaborado correctamente. Sin embargo, los que son de mala calidad pueden contener grandes cantidades de material residual. Sin embargo, como regla general, el hachís es un compuesto mucho más concentrado que la propia planta de la que procede.

El hachís se consume de muchas maneras, en forma de tabaco o con vaporizadores para inhalar. También se puede ingerir a través de alimentos como condimento en pasteles, galletas y otros productos horneados.

Aunque el hachís se consume de manera similar, su diferencia principal radica los niveles de THC (tetrahidrocannabinol) que contiene cada producto. La hierba o marihuana es la forma de cannabis con la que la mayoría de la gente está familiarizada, pero en realidad es la menos potente. El THC, el químico activo del cannabis que afecta el sistema nervioso, se encuentra en la planta en un nivel máximo de entre 25% al 30%. El hachís suele ser mucho más fuerte, y sus valores varían entre el 20% y el 60%. Muchos coinciden en que el hachís que se produce correctamente tiene un nivel de THC que es tres veces más potente que la flor de cannabis.

El hachís es una sustancia concentrada de THC que se obtiene a partir de cualquier resto vegetal o cogollos de las plantas de marihuana. Para conseguir esta sustancia se pueden realizar diferentes extracciones de resina, mediante distintos métodos o técnicas. Las plantas de marihuana contienen THC en sus tricomas que es el componente más psicoactivo y el máximo responsable de los efectos placenteros.

Los métodos más utilizados y populares son los de extracción en seco y los de extracción con hielo y agua. Para realizar nuestras extracciones de resina podemos utilizar desde restos vegetales obtenidos de la planta y hasta nuestras mejores flores.

La mayor parte de las veces se suelen usar los restos, aprovechando al máximo la mayor parte de la planta. Por un lado, tendremos la hierba para consumir en ese formato y por otro los restos de los cortes de la poda para hacer el hachís. Las mejores hojas son las más pegadas a la flor ya que son las que más cantidad de resina tienen. Dependiendo la materia prima utilizada, el hachís final tendrá una calidad mejor o peor. Si se quiere obtener una extracción de la máxima calidad posible lo mejor siempre es utilizar partidas de flores de cosechas recientes.