El plan de gastos asignado al gobierno federal protege el ‘cannabis medicinal’

El plan de gastos firmado por el presidente Donald Trump el viernes incluye un texto que prohíbe que el Departamento de Justicia use fondos federales para enjuiciar los programas de ‘cannabis medicinal’ en estados donde está regulado, desafiando al Fiscal General Jeff Sessions.

Sessions había pedido a los legisladores que no renovaran la enmienda Rohrabacher-Blumenauer, que prohíbe que el Departamento de Justicia utilice el dinero asignado por el Congreso para evitar que los estados “implementen sus propias leyes que autorizan el uso, distribución, posesión o cultivo de marihuana medicinal”.

Pero la enmienda estaba en la versión aprobada por el Congreso y firmado por el presidente.

“Los pacientes de todo el país se sentirán aliviados al escuchar que el Congreso ha mantenido la política actual de permitir que los estados tomen sus propias decisiones sobre la política de marihuana medicinal”, expresó Matthew Schweich, director ejecutivo del grupo de defensa Marijuana Policy Project. Agregó que “es imperativo que el Congreso continúe incluyendo estas protecciones temporales en el presupuesto federal hasta que se aprueben las reformas integrales de las políticas de marihuana”.

Debido a que la disposición se aprobó originalmente en 2014 como una enmienda presupuestaria, el Congreso debe volver a autorizarla explícitamente en cada nuevo proyecto de ley de gastos del año fiscal para que siga vigente.

El Congreso incluye a Puerto Rico bajo las protecciones de la Enmienda Rohrabacher–Farr.

Sin embargo, Sessions declaró en una carta a los líderes del Congreso que no incluyan la enmienda Rohrabacher-Blumenauer en asignaciones presupuestarias para el año fiscal 2018.

“Creo que no sería prudente que el Congreso restrinja la discreción del Departamento para financiar enjuiciamientos particulares, particularmente en medio de una epidemia histórica de drogas y un aumento potencialmente de los crímenes violentos”, escribió Sessions en una carta de mayo de 2017. “El Departamento debe estar en posición de utilizar todas las leyes disponibles para combatir a las organizaciones transnacionales de drogas y narcotraficantes peligrosos que amenazan vidas estadounidenses”.

El cannabis sigue siendo ilegal y clasificado como un medicamento de la Lista 1 de “peligrosidad” según la ley federal. Sin embargo, el Departamento de Justicia durante el gobierno de Obama emitió una guía -que fue revocada en enero por Sessions- que ordena a los fiscales federales que no apliquen las leyes federales sobre el cannabis en los estados que legalizaron la sustancia.

Además de las preocupaciones de los defensores de las reformas a las leyes anti marihuana, cuando Trump firmó el proyecto de ley de las asignaciones al ómnibus para el año fiscal 2017, indicaba que podría socavar la política. “Trataré esta disposición de manera consistente con mi responsabilidad constitucional de cuidar que las leyes se ejecuten fielmente”, escribió en el comunicado.

La medida fue contraria a las declaraciones de cuando Trump estaba en campaña presidencial. En repetidas ocasiones se comprometió a respetar las leyes estatales sobre cannabis si era elegido, y dijo que apoya el cannabis medicinal “al 100 por ciento”, llegando incluso a señalar que conoce personalmente a personas que se han beneficiado de la planta, según Politifact.

Pero mientras un grupo bipartidista de legisladores apoyaba la protección de las leyes de ‘cannabis medicinal’ de los estados, el Partido Republicano bloqueó una enmienda el miércoles que habría extendido las mismas protecciones a las regulaciones del cannabis con fines recreativos en los estados.

“Aunque estoy contento de que se incluyan nuestras protecciones para la marihuana medicinal, no hay nada que celebrar ya que el Congreso solo mantuvo el status quo”, expresó el representante Earl Blumenauer. “Estas protecciones han sido leyes desde 2014. Este asunto debe resolverse de una vez por todas. Encuesta tras encuesta muestra que la mayoría de los estadounidenses, en todos los partidos, son partidarios de usar marihuana con fines medicinales”.

La marihuana es actualmente legal para uso médico en 29 estados, representando más del 60 por ciento de la población de EEUU.