¿En serio? Nombran a Melinda Romero como ayudante de la policía…

La politiquería es de los peores obstáculos que enfrenta las agencias gubernamentales del Estado Libre Asociado, lacera la credibilidad y la posible confianza que pueda tener la ciudadanía con los gobiernos. Pero la policía de Puerto Rico, no nos deja de sorprender, esta vez ‘botó la bola’ al nombrar como ayudante especial del comisionado de la policía a la hija del ex gobernador Carlos Romero Barceló, la ex senadora novoprogresista Melinda Romero.

Según presentó el periódico El Nuevo Día, se trata de un nombramiento en destaque, ya que Romero trabajaba como administradora de la oficina del senador Carmelo Ríos ganándose un salario de $5,000 dólares mensuales. También se supo que Romero, quien trabajó proyectos relacionados con la policía mientras fue senadora, está culminando una maestría en Justicia Criminal.

No deja de contrastar, como la policía de Puerto Rico –acusada en varias ocasiones de actuar con impunidadnos presenta como alternativa a la hija de un personaje que para muchos en la política puertorriqueña entienden actuó con impunidad y de mutuo acuerdo con los casos de corrupción y de abusos policiacos de los años ochenta en Puerto Rico.

La pregunta sobre el tapete sería, a quiénes quieren tratar de convencer con este nombramiento. ¿Qué tratan de demostrar? De seguro están lejos de querer mostrar que está dando pasos positivos la reforma policiaca. Una medida que tiene a la policía bajo sindicatura y que nos cuesta decenas de millones de dólares del erario público al año.

Además, resulta reprochable como se le exigen tantos sacrificios económicos a todas las agencias, sin embargo, la policía de Puerto Rico sigue pagando salarios exorbitantes entre sus figuras gerenciales. Mientras a los precintos los tienen sin personal y trabajando en condiciones deplorables.

No cabe duda que los salarios de sus jefes y estos nombramientos rayan en lo absurdo y desanima la confianza que pueda tener la fuerza policiaca al gobierno. Por lo que le estamos dando una recompensa, a quien le consiga la lengua a los ‘líderes sindicales’ que tanto se quejan de los supuestos abusos que recibe la policía. Es el momento de que rechacen enérgicamente la politiquería que reina en la uniformada pero no han dicho nada. ¿Por qué será?

Y esta es la gente que pretende continuar con la ‘guerra contra las drogas’…