“Enmiendas al proyecto de cannabis medicinal destruyen la industria”

Le exigen al gobernador que cumpla con los compromiso hechos con los pacientes y la industria de ‘cannabis medicinal’.

“Las enmiendas sobre el uso de la flor al proyecto del cannabis destruyen por completo la Industria Medicinal. Las enmiendas introducidas en el Senado al proyecto sometido por el gobernador Ricardo Rosselló van en contra de la política pública establecida en su plan para Puerto Rico de desarrollar una industria medicinal eficiente para el beneficio de los pacientes. Tienen el efecto tácito de eliminar el uso de la flor como mecanismo de dispensación y establecen un proceso extremadamente burocrático para que los pacientes puedan obtener su alivio con dicho producto”, explicó Ingrid Schmidt, presidenta de la Asociación de Cannabis Medicinal de Puerto Rico (Puerto Rico Medical Cannabis Association o PRMCA).

Para la Asociación, las enmiendas introducidas en el Senado al proyecto 340 que establecería la ley para regular a la industria del cannabis medicinal, a quien único benefician estas enmiendas es al mercado negro y a aquellos mercaderes del cannabis cuyo modelo de negocio depende exclusivamente del procesamiento químico de la planta. Además, provocarían que muchas de las empresas que ya están prestando servicios a pacientes tengan que cerrar.

“Muchos pacientes, lejos de buscar pasar por un proceso en extremo burocrático en el que un Cuerpo Asesor les autorice el consumo de la flor, optarán por regresar al mercado ilegal”, añadió Schmidt. “Y lo peor de todo es que estas enmiendas se hayan dado a conocer públicamente a solo horas que culmine la sesión ordinaria y que se aprobaran literalmente en la oscuridad de la noche, lo que da al traste con el compromiso de transparencia que hizo el gobierno con los pacientes.”

Las nuevas restricciones ya tienen sumamente preocupados a los pacientes que podrían quedar desprovistos de tratamiento. “Es insólito pensar que un paciente autorizado al tratamiento de cannabis con una condición terminal y con sus capacidades físicas limitadas optará por someterse a un nuevo trámite burocrático para que un grupo de personas ajenos a su condición y a su padecimiento decida por encima de la recomendación de su médico si obtendrá o no acceso a la calidad de vida que necesita. Esto es equivalente a condenarlo a la pena de muerte, porque muy bien el paciente puede morir esperando que un grupo de personas determine lo que es mejor para él”, reclamó Narely Cortés, paciente autorizado de cannabis medicinal.

El grupo no descarta solicitar públicamente al gobernador que vete la medida si las enmiendas de mantienen.

Related posts: