Ex presidentes latinoamericanos reclaman descriminalización de las drogas

Los ex mandatarios de México, Ernesto Zedillo; de Brasil, Fernando Henrique Cardoso; y de Colombia, César Augusto Gaviria, señalaron nuevamente que la guerra contra las drogas en el mundo “es un desastre absoluto”. Exhortaron a que los estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pongan fin a la criminalización y el encarcelamiento de los consumidores de algún tipo de estupefacientes.

En una columna firmada por los ex mandatarios y publicada en el diario Los Angeles Times, advierten: “Las anticuadas políticas de drogas alrededor del mundo han dado lugar a la creciente violencia relacionada con las drogas, al sobrecargado sistema de justicia criminal, la corrupción galopante e instituciones democráticas mutiladas”.

“Después de analizar la evidencia, consultar a expertos en políticas de drogas y examinar nuestros propios fracasos en el cargo, hemos llegado a la conclusión inevitable: La ‘guerra contra las drogas’ es un desastre absoluto”.

Los representantes de la Comisión Global de Políticas de Drogas, recuerdan que llevan casi una década instando a los gobiernos y organismos internacionales a promover una enfoque más humano, informado y eficaz para hacer a las drogas “ilegales”.

La comisión llamó a la comunidad internacional a aprovechar la sesión de alto nivel de la Asamblea General sobre Drogas (UNGASS), programada del 19 al 21 de abril, para permitir a los gobiernos cambiar las políticas internacionales de drogas.

Hubo una avance, dicen los ex presidentes latinoamericanos, cuando la ONU decidió convocar a una sesión especial de la Asamblea General sobre Drogas. Sin embargo, alertaron, que ése “histórico evento parece estar por naufragar incluso antes de que tocara tierra”.

Señalan que lo que se suponía debía ser un evento abierto y basado en el debate sobre las políticas de las drogas, se ha convertido en un asunto a puerta cerrada. Pues detallan que previo a la sesión de abril, la Comisión de Estupefacientes de Viena llevó a cabo una serie de reuniones con sus 53 países miembros.

Sin embargo, los ex mandatarios reclaman que las negociaciones de esa Comisión “no han sido ni transparentes ni inclusivas”, pues se excluyeron las aportaciones de los principales organismos de la ONU que trabajan en materia de salud, de género, en derechos humanos y de desarrollo. Además de que grupos civiles de todo el mundo quedaron excluidos de las reuniones.

El proyecto propone sólo algunas soluciones prácticas para mejorar los derechos humanos y la salud pública. Los ex mandatarios hacen una serie de propuestas que la Asamblea General debería adoptar si es que la ONU quiere afrontar seriamente el problema de las drogas de una manera que “realmente promueva la salud y el bienestar de la humanidad”.

Primero, exhortan a que los estados miembros terminen con la criminalización y el encarcelamiento de los consumidores de drogas, medida, que aseguran, es “un paso esencial para el fortalecimiento de la salud pública, la defensa de los derechos humanos y garantizar las libertades fundamentales”.

Por otro lado, proponen que todos los gobiernos deban abolir de inmediato las penas de muerte por los delitos relacionados a las drogas, práctica que calificaron como “medieval” y que debe ser erradicada “de una vez por todas”.

Asimismo, destacaron que los países miembros de la ONU deben dar facultades a la Organización Mundial de la Salud para que revise el sistema de aprobación de drogas sobre una base científica, y no ideológica.

Al final, sostuvieron que “la única manera de arrebatarle el control del tráfico de drogas al crimen organizado, de reducir la violencia y frenar la corrupción, es que los gobiernos controlen y regulen las drogas y no criminalizando”.