Exigen la dispensación de medicamento para contrarrestar sobredosis de opioides

Las muertes por sobredosis representan un problema serio de salud pública. En la última década han sido miles las muertes relacionadas con los opioides en la Isla. Por tal razón, la organización Intercambios Puerto Rico reclama se permita la dispensación de medicamentos para contrarrestar las sobredosis de opiáceos.

Sin embargo, el gobierno del Estado Libre Asociado mantiene sin aprobar medidas como el Proyecto del Senado 341, una Ley para la Prevención de Muertes por Sobredosis de Opioides de Puerto Rico, que establecería el uso de Naloxona, un medicamento que ayuda a contrarrestar los efectos de los derivados de los opioides cuando se está sufriendo una sobredosis. Además, la medida crearía una política de “Buen Samaritano” proveyendo ciertas protecciones a individuos, personal médico o personas usuarias de drogas que atiendan a una víctima de sobredosis.

También conocido como Narcan, la Naloxona es un antídoto utilizado hace varias décadas y, recientemente, es dispensado sin receta médica en 45 estados de Estados Unidos. “Sin embargo, en Puerto Rico su uso sigue siendo restringido debido a que la Cámara de Representantes no ha llevado a votación el Proyecto de Ley para la Prevención de Muertes por Sobredosis de Opioides que ha sido aprobado en dos ocasiones en el Senado”, señaló el doctor Rafael Torruella, director de Intercambios Puerto Rico.

“En ciudades como New York y Washington, DC existen campañas publicitarias dirigidas a que si: ‘¿Ve una sobredosis? Llame al 911. Salve una vida’. En cambio, en Puerto Rico la persona que reporte o esté sufriendo una sobredosis puede pasar por un proceso judicial y acabar en la cárcel”, reclamó el psicólogo social.

“Le hacemos un llamado a la Cámara de Representantes para que apruebe el Proyecto del Senado 341. De igual forma, si la Cámara no puede ponerse de acuerdo, le solicitamos al gobernador para que mediante orden ejecutiva apruebe la dispensación de la Naloxona. Este es un medicamento que puede bloquear los efectos de una sobredosis que esté sufriendo un usuario de opioides, después de inyectarse heroína o tomarse medicamentos recetados”, señaló el director de Intercambios Puerto Rico una organización enfocada en la reducción de los daños en el consumo de drogas.

Las leyes punitivas contra los usuarios de drogas, el fácil acceso a opioides recetados, las pocas alternativas de servicios de salud y el uso de drogas más potentes como el fentanilo -de 50 a 100 veces más fuerte que la heroína- mantiene comunidades vulnerables de sufrir una sobredosis. Intercambios Puerto Rico ha realizado pruebas de los residuos de drogas en material de inyección y han resultado ser de esta potente droga.

“No obstante, luego de los huracanes que ha sufrido la Isla, la rutina de todos se ha visto trastocada y los cambios en el consumo de drogas han podido provocar mayor números de incidentes de sobredosis que pudieron haber sido evitados con el uso de la Naloxona”, reclamó Torruella.

“En los programas de intercambios de jeringuillas estamos cansados de ver familias destruidas por falta de un medicamento que sirve de prevención. No podemos seguir esperando a que nuestros políticos se pongan de acuerdo. Por lo que queremos invitar a las entidades u organizaciones que trabajen con usuarios de drogas, personas sin hogar o cualquier persona que quiera recibir un adiestramiento de cómo obtener y utilizar Naloxona se comunique con Intercambios Puerto Rico al (787) 399-9334. Hemos trabajado con la prevención de sobredosis por varios años y queremos proveer educación y los adiestramientos a la comunidad completamente libre de costo”, señaló Torruella.

Las estrategias de salud pública para enfrentar las crisis de opioides y sobredosis es facilitando el uso de la Naloxona y el acceso a los intercambios de jeringuillas. Estrategias comprobadas y recomendadas por la Organización Mundial de la Salud que sabemos salvan vidas y reducen los riesgos de salud asociados con el uso de opioides. “En esencia, los programas de reducción de daños ofrecen servicios de salud y sirven de facilitadores para cuando los usuarios quieran comenzar un proceso de cambio”, señaló Torruella.

Tan reciente como el mes pasado, el presidente Donald Trump declaró la situación de abuso de opioides como una crisis de emergencia de salud pública. El año pasado en Estados Unidos ocurrieron al menos 64 mil muertes por sobredosis de opiáceos, una media de 175 muertes al día. En Puerto Rico sobre 185 mil personas tienen problemas de adicción y 1 de 4 personas consumen opioides recetados.

 

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