Farmacéuticos exigen participación en la dispensación del cannabis

Las farmacéuticas y algunas asociaciones le siguen tratando de dar los últimos soplos de respiración “boca a boca” a la prohibición del uso médico del cannabis en Puerto Rico.

Esta vez, el turno le tocó al Colegio de Farmacéuticos de Puerto Rico quien mediante conferencia de prensa expresaron su preocupación sobre el impacto que pudiera tener en la salud pública el  reglamento sobre uso médico del cannabis en la Isla. Con el único propósito de exigir nuevas trabas al reglamento y que los farmacéuticos formen parte de los gremios y dispensarios que controlen el cannabis en Puerto Rico. El Colegio de Farmacéuticos recrimina que el nuevo Reglamento de Cannabis Medicinal en PR no incluye a los farmacéuticos como parte del equipo que operará en los dispensarios médicos donde se administrará marihuana.

Aunque aseguraron que el Colegio de Farmacéuticos no se opone al uso de la marihuana con fines medicinales, consideran que las medidas han sido “apresuradas y sin tomar las iniciativas necesarias para garantizar la seguridad de los pacientes”, señaló la presidenta del Colegio, Nayda Rivera. Alegando que la medida,  “está ausente de estándares que garanticen su pureza y calidad, así como de indicaciones aprobadas por las agencias correspondientes que guíen la determinación de la dosificación, frecuencia y duración del tratamiento”.

Mientras repiten las medias verdades expresados anteriormente por la Sociedad Puertorriqueña de Psiquiatría, exigen que sean los farmacéuticos de Puerto Rico los que dispersen el cannabis y controlen el mercado. Ignorando que la reglamentación estará dirigida por doctores y con fuertes regulaciones que encarecen su uso.

Incluso, tienden a mal informar al reconocer que en los 23 estados y territorios de Norteamérica se han aprobado leyes para el uso medicinal de la planta, pero con disposiciones “más rigurosas” que lo establecido en el Reglamento 155 del Departamento de Salud.

La presidenta del Colegio asegura que las objeciones manifestadas no responden a una intención de proteger la profesión de los farmacéuticos frente a los dispensarios que se registren en el Departamento de Salud para vender cannabis. “De la misma manera que entendemos que sea el médico el que hace las recetas de cualquier medicamento, el farmacéutico es la persona preparada no sólo para el despacho, sino para la orientación al paciente del uso adecuado”, afirmó.

“No tiene que venderse en farmacias, pero que entonces haya farmacéuticos en esos dispensarios”, sostuvo Rivera al El Nuevo Día. Asegurando que en los estados de Nueva York, Connecticut y Minnesota realizaron enmiendas para que el despacho estuviera a cargo de farmacéuticos.

Quizás se le debería aclarar que aunque la regulación del uso médico del cannabis en la Isla, no es tan restrictiva como algunas de las últimas regulaciones en los Estados Unidos. No deja de ser una de las más prohibitivas.

En la Isla está lejos que se puedan desarrollar los mercados locales, cooperativas, clubs, autocultivos, entre otras formas baratas y seguras como se hace en otros estados de los Estados Unidos y otros países. En más del 60% de las regulaciones médicas de EEUU se permite el cultivo del cannabis en las casas. Y Puerto Rico NO lo tiene contemplado y se percibe que la regulación tendrá fuertes medidas de seguridad que encarecerán los costos de su uso.  Pero a la vez sirven para “asegurar” el control que desea el estado y sus mercaderes.

De igual forma, el Colegio de Farmacéuticos nombra regulaciones de estados que apenas inician en el desarrollo de los mercados, y no son los mejores ejemplos que deba utilizar el Departamento de Salud. La regulación en Connecticut y Minnesota lleva meses en funciones, y la regulación en NY apenas ha abierto los primeros dispensarios hace semanas, como para pretender que sean los ejemplos que deba utilizar los funcionarios de Salud.

Sin embargo, se sigue ignorando que el cannabis es una alternativa médica en los Estados Unidos, y en muchas partes del mundo, para tratar condiciones cómo: la ansiedad, la bipolaridad, depresión, síndrome pre menstrual, síndrome estrés post traumático, estrés, entre otras. De seguro, el uso médico del cannabis puede impactar económicamente las farmacias, con una alternativa médica que puede ser tan barata como para hacerla crecer en el patio de nuestras casas.

De 23 estados y 3 territorios de los EEUU con regulación terapéutica, más de 15 estados cuentan con autocultivo. ¿Por qué conformarnos con menos? goo.gl/eJUBAf

Posted by Descriminalización.org on viernes, 8 de enero de 2016

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