Gobernador repite las mismas propuestas fracasadas para combatir la criminalidad

A pesar del clima de inseguridad y de la criminalidad que vive Puerto Rico, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares en su mensaje sobre la situación del estado trató de convencer que las tasas de criminalidad están disminuyendo. Además, ‘planea’ combatir el crimen con las mismas propuestas fracasadas de más equipo, más policías, supuestos aumentos de salarios y la continua federalización de las leyes, obviando trabajar los temas de seguridad con mayores programas salubristas que trabajen de manera distinta los asuntos de drogas y de criminalidad que sufre la Isla.

Rosselló Nevares anunció un aumento de sueldo de $1,500 al año ($125 mensuales) para los policías; “el alza más alta que se ha registrado en 10 años para estos funcionarios públicos”, según comunicado.

Además, el mandatario comunicó la compra de 300 nuevas patrullas con tecnología como parte del nuevo equipo para la uniformada. Igualmente, se destacarán en la calle 1,435 miembros de la policía —que estaban destacados en funciones con la nueva Ley del Empleador Único.

Rosselló Nevares también indicó que se establecieron nuevos acuerdos con el gobierno federal para combatir el crimen y el narcotráfico. Entre estas, se destacan iniciativas que origina el Departamento de Justicia de Puerto Rico, encaminadas a supuestamente lograr mayores convicciones.

Según el comunicado, “las estadísticas oficiales demuestran que, en la mayoría de los Delitos Tipo I, se reflejó una reducción entre los años 2017 versus 2016, que incluye los asesinatos”.

Aunque el gobernador admite que el año ha iniciado con una alarmante escalada de asesinatos, insiste que “no existe una solución mágica para un problema tan complejo. Lo que sí tenemos es la capacidad, para de manera inteligente, decidida y firme, enfrentar a la delincuencia, el narcotráfico y el crimen organizado”.

Sin embargo, el gobernador pretende continuar con las leyes prohibicionistas y de mano dura para seguir trabajando un problema que el mismo cataloga como “tan complejo”. Este gobierno debe entender que no podemos seguir recetando el mismo antídoto que sabemos que no funciona y que conocemos los devastadores resultados. Es tiempo de poner la salud, los derechos, libertades civiles y los limitados recursos antes que los castigos y las fuerzas represivas.

Por otro lado, en cuanto a la industria del “cannabis medicinal” como ya había adelantado se creará nuevas regulaciones para promover las investigaciones con cannabis y que sigua aportando a la economía.