Gobernador anuncia nuevos parámetros a la industria de ‘cannabis medicinal’

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunció nuevos parámetros del reglamento de la Ley 42-2017, mejor conocida como la Ley para manejar el estudio, desarrollo e investigación del cannabis para la innovación, normas aplicables y límites (Ley MEDICINAL).

“Nuestra Administración cumplió con su compromiso al Pueblo de legislar adecuadamente el estudio, el desarrollo y la investigación del cannabis. En la Ley 42 de 2017 establecimos los parámetros para el desarrollo de esta industria con los controles necesarios”, alegó el primer ejecutivo.

El gobernador anunció, además, que convocará a la Asociación de Cannabis Medicinal de Puerto Rico para recoger sus comentarios. Con el insumo de la Asociación, el Gobierno “estará en posición de publicar el reglamento que establecerá controles y fomentará la industria del conocimiento y el cannabis medicinal”, expresó mediante comunicado.

Rosselló Nevares aseguró, además, que se logró una supuesta estabilidad de esta industria mediante una ley que trajo certeza a este importante sector. Esto a pesar que todavía no se sabe las ganancias oficiales de lo que representó la industria de cannabis para la economía puertorriqueña el pasado año.

“Ahora detallaremos las reglas del juego, donde el paciente será el objetivo primordial de esta política pública; se reenfatizará nuestra postura de ser un estado de cannabis medicinal; se protegerán los sobre 20 mil empleos que esta industria ya ha generado; y se añadirán nuevos empleos e inversión”, alegó el gobernador.

Por aquello de siempre meter la cuchara… (nuestra opinión)

Ni la “industria” ni los pacientes están para los continuos vaivenes políticos ni las amenazas de más y nuevas regulaciones a un mercado tan exclusivo. No obstante, resulta curioso como estas medidas dirigidas para la investigación y los negocios con el cannabis en Puerto Rico, se siguen olvidando de los miles de pacientes que necesitan ‘cannabis medicinal’.

Por más que se alegue que “el paciente será el objetivo primordial de esta política pública”, se sigue imposibilitando los procesos de licencias, y es un tratamiento costosísimo, sobre regulado y que ignora la posibilidad del cultivo casero de la planta.

Una medida centrada en los pacientes deberían promover que se pueda cultivar su medicina como en otras jurisdicciones federales. En los Estados Unidos, de los casi treinta estados y territorios con regulaciones médicas, en más de la mitad se permite el autocultivo del cannabis con fines terapéuticos. Lo que podría controlar los costos y le daría la oportunidad a muchos el poder tratarse sus condiciones con cannabis.