Gobernador crea Grupo Interagencial para prevención de muertes por sobredosis

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares firmó la Orden Ejecutiva 2017-043 para establecer el Grupo de Trabajo Interagencial de Prevención de Muertes por Sobredosis de Opiáceos en Puerto Rico.

La función primaria de este grupo interagencial será recopilar de manera sistémica todos los datos relacionados a los casos de sobredosis de drogas en Puerto Rico.

“Es política pública de esta Administración atender de manera proactiva la situación de abuso de sustancias controladas legales e ilegales que afecta a miles de personas en la Isla. Nuestro norte es prevenir las sobredosis de drogas y tener a un Puerto Rico más saludable y seguro”, alegó el primer mandatario durante la firma del decreto.

El gobernador firmó la medida acompañado de la Administradora de ASSMCA, Suzanne Roig; el profesor Iván Rosario de la UPR Carolina; Christian Romero de Salud de Loíza; Alexandra Rodríguez de El Punto en la Montaña; y el representante de Hogares Crea Héctor Figueroa.

Supuestamente, los datos recopilados en la Isla no arrojan que Puerto Rico enfrente una situación de emergencia por sobredosis de opiáceos, como la que está ocurriendo en otros estados. No obstante, se reconoce que existe un serio problema de uso de opiáceos —legales e ilegales— en la Isla, argumentó mediante comunicado de prensa.

Otras jurisdicciones de los Estados Unidos —como Maryland y Florida— se han visto en la obligación de declarar un estado de emergencia por la cantidad de muertes por sobredosis de opiáceos ocurridas en sus respectivos estados.

El gobierno de turno supuestamente reconoce la necesidad de desarrollar mecanismos colaborativos que permitan el desarrollo e implantación de una estrategia local para prevenir que la cantidad de sobredosis fatales y no-fatales, lleguen a niveles epidémicos.

El grupo interagencial será presidido por la Administradora de ASSMCA.

Además, contará con la participación de un representante del Departamento de Corrección y Rehabilitación, del Departamento de Salud, del Departamento de Seguridad Pública y del Instituto de Ciencias Forenses.

Asimismo, colaborará en el grupo un representante de la Policía de Puerto Rico, de la Oficina de Manejo de Emergencias, de la Oficina de Investigaciones del Departamento de Salud y de la Administración de Seguros de Salud (ASES).

Completan el ‘task force’ dos representantes de agencias de ley y orden federal y dos representantes de entidades sin fines de lucro que trabajen con adicción.

La orden ejecutiva señala que “el task force trabajará en conjunto con agencias gubernamentales, federales y comunitarias mediante el desarrollo de alianzas dirigidas a obtener toda la información empírica y científica, así como en el desarrollo e implementación de un plan estatal que permita atajar la cantidad de casos de sobredosis de drogas por opiáceos en Puerto Rico”.

Aprovechamos la oportunidad para expresar nuestra opinión de lo que debe ser una política más salubrista, resulta preocupante como se está presentado una medida donde supuestamente todos los sectores se invocren a favor de eliminar las muertes por sobredosis en la Isla que, por cierto es mucho más alta de lo que tratan de aparentar, al no contar con estadísticas creíbles no se puede conocer nuestra tasa de muertes por sobredosis.

Campaña en Washington educando para que nadie muera por una sobredosis.

No obstante, lo limitan a cuantificar las posibles sobredosis, cuando realmente es muy complejo poder cuantificar cuando se sufre la misma. Mayormente porque no se realizan los estudios médicos pertinentes y se pudieran brindar muchísimas malinterpretaciones de lo que le sucede a un usuario de drogas al sufrir una sobredosis.

Sin embargo, una manera más pro activa para trabajar los asuntos en contra de las muertes por sobredosis lo sería que la Cámara de Representantes apruebe el Proyecto del Senado 341, con la intención de capacitar a organizaciones sin fines de lucro o no gubernamentales para que a su vez orienten a las comunidades sobre cómo detectar una sobredosis de opioides, que nadie vaya preso cuando se reporte una sobredosis y que se facilite el acceso al antídoto para revertir una sobredosis, conocido como naloxona.

Esta medida se ha aprobado en dos ocasiones en el Senado de Puerto Rico y el medicamento se puede obtener sin receta médica en la mayoría de los estados de EEUU. No obstante, se le ponen trabas a las agencias relacionadas y organizaciones no gubernamentales para que ofrezcan el medicamento para revertir una sobredosis. Y peor aún, aquel que notifique una sobredosis y el que la sufre tienen el riesgo de ir a prisión si tienen en su poder drogas o parafernalia.

En Puerto Rico sobre 185 mil personas tienen problemas de adicción y 1 de 4 personas consumen opioides recetados.

Lee: Cinco exigencias salubristas para eliminar la guerra contra las drogas

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