‘Ni justicia ni tratamiento’ las cortes de drogas en los Estados Unidos

Las cortes de drogas en los Estados Unidos no proporcionan tratamientos adecuados ni médicamente apropiados para los trastornos relacionados con el uso de sustancias. Peor aún, los programas de tratamientos a veces son diseñados y facilitados por personas con poca o ninguna formación en salud. Esto según un informe publicado por Physicians for Human Rights (PHR), los investigadores encontraron que las cortes de drogas –diseñados para reducir el encarcelamiento y proporcionar el tratamiento necesario– en ocasiones no pueden cumplir con las normas médicas y de derechos humanos básicas.

“Nuestro estudio muestra que mientras los tribunales de drogas prometen tratamiento en lugar de castigo, sin embargo, estos se enfrentan a serios desafíos para poder cumplir con su compromiso”, señaló Christine Mehta de PHR, una de los principales investigadoras del documento. “Las cortes de drogas regularmente contribuyen al fracaso de los participantes. Pocas comunidades tienen facilidades de tratamiento adecuadas, los planes de seguro a menudo no financian programas de tratamiento eficaces y los objetivos de justicia penal de los tribunales de drogas a menudo anulan las necesidades médicas del paciente en la medida que se amenaza los derechos y la salud de los participantes.

El informe de PHR – “Neither Justice Nor Treatment –Drug Courts in the United States” – se basa en entrevistas con profesionales de la salud, trabajadores sociales, jueces, abogados, personal y participantes de las de cortes de drogas en New Hampshire y New York.

“Desafortunadamente, las cortes de drogas a menudo priorizan en los castigos por encima de los tratamientos”, señaló el doctor Homer Venters, director de programas de Physicians for Human Rights. “Por ejemplo, en lugar de tratar las recaídas como una parte natural del proceso de recuperación, algunas cortes de drogas castigan a los participantes por recaídas, comprometiendo una posible recuperación exitosa. Peor aún, la mayoría de las cortes de drogas requieren la abstinencia total de uso de sustancias, incluyendo los medicamentos recetados, y se niegan a permitir el tratamiento asistido por medicamentos, a pesar de que el tratamiento para el trastorno de uso de opiáceos a menudo requiere medicación a largo plazo. Tales acercamientos son contraproducentes y no son apoyados por la evidencia científica”.

Entre sus recomendaciones, el Physicians for Human Rights instó a los funcionarios federales y locales a que promulguen normas más claras para las cortes de drogas, retirarles los fondos a los programas que prohíben tratamientos asistido con medicamentos, despenalizar la posesión de drogas para uso personal, y crear servicios de apoyo con planes de tratamientos más eficaces.

“El gobierno estadounidense ha fracasado históricamente en adoptar estrategias de reducción de daños en lugar de los métodos punitivos de justicia que tratan los trastornos por consumo de sustancias como delitos”, señaló el Dr. Venters de PHR. “En este clima, las cortes de drogas y los programas de desvíos deben ser reformados y transformados por decisiones basadas en una evidencia sólida. Como los es que, Estados Unidos está presionando políticas de drogas excesivamente punitivas y disfuncionales que son perjudiciales para la salud y la vida humana”.

“Neither Justice Nor Treatment –Drug Courts in the United States” by Descriminalización.org on Scribd

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