Legisladores de Puerto Rico continúan ignorando las muertes por sobredosis

Pareciera que el valor por la vida ha pasado a un segundo plano entre los políticos puertorriqueños. En los primeros tres meses de este año el Negociado de Ciencias Forenses había confirmado 40 muertes por sobredosis de fentanilo, mientras otros 60 casos aguardaban para ser evaluados, según información oficial del Departamento de Seguridad Pública.

Lo que confirma un alarmante aumento de muertes ocasionadas por el uso de esta droga sintética mucho más potente que la heroína. Las muertes por fentanilo en Estados Unidos han crecido de forma alarmante y el gobierno federal ha estado buscando alternativas para frenar el consumo ilegal de la mortal droga.

En Puerto Rico ha pasado por un proceso similar con el agravante que se desconfían de las propias estadísticas presentadas por el gobierno. Para el 2015, solo se confirmaron cuatro muertes relacionadas al fentanilo y ocho en el 2016. Pero las defunciones ascendieron en el 2017 cuando fueron confirmadas 60.

Sin embargo, son números que los trabajadores en programas de intercambios de jeringuillas consideran estar por debajo de la realidad. “En Intercambios Puerto Rico realizamos pruebas a utensilios  previamente usados como los “cookers” y hemos identificado que la mayoría de la heroína en gran parte de las áreas donde ofrecemos servicios está siendo alterada con fentanilo”, expresó Carla Correa Cepeda, representante de la organización Intercambios Puerto Rico que trabaja en la reducción de daños en el consumo de drogas en sobre veinte comunidades en la Isla.

“Nuestra organización lleva record de eventos de sobredosis fatales y no fatales dentro de la población atendida en la zona este del país. Sin embargo, los números son relativamente mayores que los presentados por el gobierno, ya que en muchas de estas fatalidades no se adjudican a una sobredosis como la causa de muerte sino paro respiratorio, entre otras causas”, expresó Correa Cepeda.

No obstante, a pesar del alza en las muertes por sobredosis, la legislatura no se acaba de poner de acuerdo para aprobar la “Ley para la Prevención de Muertes por Sobredosis de Opioides en Puerto Rico”. Por diferencias entre los cuerpos legislativos y unas enmiendas realizadas en la Cámara, estamos permitiendo que decenas se mueran por sobredosis sin hacer nada.

Han pasado catorce meses desde que se aprobó esta medida en el Senado, quienes en el pasado cuatrienio aprobaron una medida similar.

Este proyecto que permitiría la apertura de la utilización, venta y distribución de Naloxona, un medicamento que ayuda a contrarrestar los efectos de los derivados de los opioides cuando se está sufriendo una sobredosis. Además, el Proyecto del Senado 341 crearía una política de “Buen Samaritano” proveyendo ciertas protecciones a individuos que posean drogas, a personal médico y personas usuarias de drogas que sufran o atiendan a una víctima de sobredosis.

Se debe reprochar y considerar inhumano que permitamos se sigan muriendo personas porque nuestra legislatura no se pone de acuerdo en aprobar que se facilite un medicamento que se reparte sin receta médica en casi la totalidad de los Estados Unidos. Además, en otros estados la “protección” a las personas que reporten una sobredosis, es parte de hasta las campañas publicitarias de la misma policía.

Sin embargo, “buscar ayuda y reportar una sobredosis” en Puerto Rico todavía nos podría costar una investigación judicial e, incluso, hasta un proceso penal.

Para finalizar, hacemos un llamado al gobernador a que tome cartas en el asunto, si la legislatura no se puede poner de acuerdo se debería considerar crear una orden ejecutiva que considere aplicar las estrategias del “Proyecto para  la  prevención de muertes por sobredosis de opioides en Puerto Rico”.

Ya basta que los políticos continúen ignorando las muertes por sobredosis y de seguir malgastando fondos federales que no sabemos dónde van a parar si los políticos no se atreven aprobar medidas que vayan a combatir la epidemia de sobredosis.