“Lejos de incentivar al ‘cannabis medicinal’ se le han cortado las alas”

“El proyecto (de Ley para Manejar el Estudio, Desarrollo e Investigación del Cannabis para la Innovación, Normas Aplicables y Límites) lejos de incentivar el ‘cannabis medicinal’, le ha cortado las alas cuando apenas comienza”, dijo la Alianza de Pacientes.

“El proyecto contiene prohibiciones sin base científica, que no se justifican porque obedecen a prejuicios, ignorancia y caprichos de sectores o intereses particulares. Además, trata con discrimen a los pacientes que usan cannabis y nos estigmatiza, perpetuando ideas equivocadas en nuestro pueblo. Y como si esto no fuera poco, nos revoca derechos adquiridos como pacientes”, explicó la Alianza.

El Comité Timón de la Alianza recibió la medida aprobada como “un golpe contra nuestros mejores intereses y bienestar, inclusive hasta contra los intereses económicos de la industria que pretende fomentar ya que a todas luces favorece el negocio farmacéutico”.

El marco legal que crea la ley lo hace a expensas de otros tipos de manufactura, productos artesanales comprobados de igual o mejor efectividad, y del cultivo para consumo propio, que coexiste actualmente con esta industria en jurisdicciones de Estados Unidos donde se regula el ‘cannabis medicinal’.

La Alianza también condenó la prohibición prácticamente absoluta y sin justificación a la vaporización de la flor o capullo del Cannabis, que es totalmente contrario a la práctica y tendencia en otros mercados. Esta prohibición fuerza a los pacientes a consumir solo productos procesados más caros.

La importancia de la flor

“Hay medicamentos controlados mucho más fuertes que un capullo de Cannabis, como por ejemplo la quimioterapia, que nunca se le negaría de forma arbitraria a un paciente de cáncer. Pues, esa crueldad es lo que nos acaban de hacer a nosotros al cortarnos el acceso seguro a la flor del Cannabis”, expresó la Alianza de Pacientes.

Esta práctica prohibición a la vaporización de la flor salió del miedo e ideas equivocadas sobre el consumo recreacional del Cannabis. Sobre todo, del interés económico y el empeño de negar miles de años de experiencia de la humanidad manejando esta planta medicinal. Esto, sin embargo, en la práctica lo que hará será perpetuar el mercado clandestino, en el cual se puede adquirir, aunque sin las garantías de calidad, seguridad y control de las variedades de cepas recomendadas para las diferentes condiciones.

La flor es reconocida como la forma más pura de los compuestos más beneficiosos de la planta, los cuales tienen receptores en el cuerpo para asimilarlos. Es un dato científico, recomendada para fines medicinales y existen muchas formas para su consumo. Se puede vaporizar sin afectar los pulmones o usar para confeccionar aceites, mantequilla y cualquier alimento casero. Los comestibles son fáciles para consumir y se los asimila bien todo el cuerpo, con efectos más duraderos. No hace falta ser farmacéutico ni tener un doctorado para aprender en poco tiempo a hacer estas confecciones.

La Junta Reglamentadora

La Alianza de Pacientes cuestionó la intención y el gasto público en la creación de una nueva Junta Reglamentadora y las limitaciones que se le dio, solo para prohibir y controlar, sin dejarle espacio para ampliar el consumo medicinal del Cannabis.

Su composición, se amplió en el proceso legislativo, pero será solo de personas nombradas por el Gobernador: 6 miembros funcionarios de la Rama Ejecutiva (los secretarios de Salud, Agricultura, Desarrollo Económico, Hacienda, Asuntos del Consumidor y Superintendente de la Policía) y 3 personas nombradas por el mismo mandatario, aparte de un cargo de dirección ejecutiva. No se contó ni se contará con la participación de los pacientes, que somos los consumidores de este mercado y los que al fin de cuentas movemos esta industria.

La Ley discrimina

La ley extiende el discrimen existente contra los pacientes de Cannabis al prohibir el consumo público de nuestra medicina, o usarla en dispensarios o el acceso de menores de edad a los dispensarios, y nos limita a lugares privados, tratándonos como criminales.

Contrario a los medicamentos en general, introdujo un impuesto al Cannabis medicinal, a pesar de que no es recreacional, como existe en Estados Unidos.

De forma absurda, enmienda la Ley de Tránsito para prohibir conducir vehículos de motor aunque no incapacite al

conductor y lo amplía a cualquier otro medicamento recetado, o sea, para todos los conductores. La Ley de Tránsito vigente permite guiar siempre y cuando los efectos no sean incapacitantes, como sucede con las bebidas embriagantes. El pueblo debe saber que la experiencia con el Cannabis medicinal, en la gran mayoría de las personas, no afecta su conducta ni desempeño. Por el contrario, en muchos casos lo mejora.

En conclusión, contrario a todo lo anterior, necesitamos que:

  1. No se discrimine contra los pacientes.
  2. Facilitar más el proceso de certificarse como paciente y que sea menos costoso.
  3. Garantizar de forma permanente el acceso a la flor y los comestibles de Cannabis.
  4. Se permita el cultivo para uso propio.
  5. Y, una industria variada, de libre comercio, sin monopolio ni concentrada en farmacéuticas.

La Alianza se propone, y exhorta a todas las personas interesadas, a hacer lo siguiente:

  • Impulsar enmiendas al proyecto/ley, incluyendo eliminar la prohibición a la venta y distribución de la flor del Cannabis.
  • Fiscalizar la Junta Reglamentadora y exigir más participación en la elaboración del reglamento en aras de
  • minimizar los detrimentos por esta legislación.
  • Fomentar alianzas con sectores interesados en el desarrollo de la industria del Cannabis.
  • Ser instrumento para la educación de pacientes y familiares, proveedores de salud y el pueblo en general sobre los beneficios del Cannabis a nuestra salud y bienestar.
  • Continuar impulsando el debate público sobre el Cannabis en Puerto Rico de forma objetiva, libre de prejuicios y miedos.
“El cannabis puede ayudar a reducir el consumo de drogas como el crack”

Related posts: