Líderes internacionales exigen regulación responsable de las drogas

En conferencia de prensa en la Ciudad de Nueva York, la Comisión Global de Políticas de Drogas presentó el informe, titulado Asumiendo el control: caminos hacia políticas de drogas eficaces. Donde ex presidentes de Brasil, Chile, Colombia, México, Polonia, Portugal y Suiza, conjuntamente con Kofi Annan, Richard Branson, George Shultz, Paul Volcker y otras figuras, presentaron recomendaciones para un cambio radical en las políticas internacionales de drogas con vistas a la sesión de las Naciones Unidas sobre drogas (UNGASS) que tendrá lugar en el 2016. Haciendo un llamado a poner fin a la penalización del consumo y posesión de drogas y a favor de la regulación legal responsable de las sustancias psicoactivas.

El informe refleja la evolución del pensamiento de los comisionados, que reiteran su demanda de descriminalización, de alternativas al encarcelamiento y de un mayor énfasis en los abordajes de salud pública, a lo que se suma un llamado a permitir la regulación legal de sustancias psicoactivas. La Comisión está integrada por el grupo más distinguido de líderes de alto nivel que alguna vez haya reclamado tales cambios de largo alcance.

En 2011, el informe inicial de la Comisión abrió nuevos caminos en la promoción y globalización del debate sobre la prohibición de drogas y sus alternativas. Afirmando que había llegado la hora de romper con el tabú, condenó la guerra contra las drogas como un fracaso y recomendó reformas significativas del régimen internacional de prohibición de sustancias.

El trabajo de la Comisión ha contribuido a crear las condiciones no solo para que se pronuncien los ex presidentes, sino también mandatarios que en este momento están en ejercicio. A los reclamos de reforma de la Comisión se unieron presidentes actuales como Juan Manuel Santos, de Colombia, Otto Pérez Molina, de Guatemala, y José Mujica, de Uruguay, así como el entonces presidente Felipe Calderón, de México.

En la Cumbre de las Américas de abril de 2012, la reforma de la política de drogas fue un tema central del debate por primera vez en la historia de este evento. En mayo de 2013, la Organización de Estados Americanos elaboró un informe encargado por jefes de Estado de la región, que incluyó la legalización como probable política alternativa. En diciembre pasado, Uruguay dio un paso más en la discusión y se convirtió en el primer país del mundo en aprobar la regulación legal de la producción, distribución y venta de marihuana.

Estos acontecimientos fomentaron el proceso que culminará en el UNGASS 2016, que representará la oportunidad de sentar las bases de un nuevo régimen de control de drogas para el siglo XXI. Si bien la anterior reunión de la UNGASS en 1998 estuvo dominada por los llamados retóricos a un “mundo libre de drogas” y concluyó con metas poco realistas en relación con la producción ilegal de sustancias, la Comisión Global aspira a que la próxima reunión de 2016 tenga en cuenta sus recomendaciones y se utilice como espacio para reformular la política de drogas, conjuntamente con los principios de derechos humanos, salud pública y evidencia científica, y que además permita a los Estados miembro asumir el control.

“Los hechos hablan por sí mismos. Es hora de cambiar el rumbo”, dijo Kofi Annan, presidente de la Fundación Kofi Annan y convocante de la Comisión de África Occidental sobre Drogas (presidida por el expresidente Olusegun Obasanjo, de Nigeria), que este año presentó amplias recomendaciones para la reforma de la política sobre drogas. “Necesitamos políticas de drogas que se basen en evidencias de lo que realmente funciona, en lugar de políticas que penalizan el consumo de sustancias, al tiempo que fracasan en proporcionar acceso a la prevención efectiva o al tratamiento. Esto ha resultado no solo en cárceles superpobladas, sino también en graves problemas sanitarios y sociales.”

“En última instancia, debe reformarse el régimen internacional de control de drogas para permitir la regulación legal”, comentó el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.  “Comencemos por tratar la drogadicción como un problema sanitario, no como un delito, y por reducir la demanda de drogas por medio de iniciativas educativas comprobadas. Pero también habilitemos y alentemos a los países a probar con prudencia modelos de regulación legal responsable como medio de socavar el poder del crimen organizado, que prospera con el narcotráfico ilícito.”

“A medida que varios países europeos fueron tomando conciencia de los daños provocados por las políticas represivas de las drogas, adoptaron estrategias innovadoras de reducción de daños y de tratamiento, como el intercambio de agujas, las terapias sustitutivas, la prescripción de heroína y las salas de consumo seguro, así como la descriminalización del consumo y posesión para uso personal”, sostuvo la ex presidenta Suiza, Ruth Dreifuss. “Tales medidas de mejora de la seguridad y protección de la vida representan solo la mitad del camino hacia el manejo responsable de las drogas en nuestras sociedades. Regulando toda la cadena, desde la producción a la venta minorista de drogas, es posible desmantelar las organizaciones criminales, garantizar estándares de calidad y proteger la vida, la salud y la seguridad de la población.”

“El abordaje basado en la salud de las políticas sobre drogas por lo general es mucho más barato y más efectivo que la penalización y el encarcelamiento”, afirmó el ex presidente de México, Ernesto Zedillo. “La descriminalización del consumo de drogas es ciertamente muy importante, pero no suficiente. Se necesitan reformas legales e institucionales significativas, tanto a nivel nacional como internacional, para permitir que los gobiernos y sociedades implementen políticas dirigidas a regular el suministro de drogas con criterios médicos rigurosos, si es que verdaderamente se van a desmantelar los motores del crimen organizado que se beneficia del narcotráfico.”

“No podemos seguir haciendo de cuenta que la guerra contra las drogas está funcionando”, dijo Richard Branson, fundador de Virgin Group. “Necesitamos que nuestros líderes consideren abordajes alternativos, basados en los hechos. Se puede aprender mucho de los éxitos y fracasos de la regulación del alcohol, el tabaco o los fármacos. Los riesgos asociados con las drogas aumentan, a veces drásticamente, cuando la producción, venta y consumo tienen lugar en un entorno criminal no regulado. La manera más efectiva de promover los objetivos de salud y seguridad públicas es controlar las drogas por medio de la regulación legal responsable.”

Baja el Informe: comission01

 

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