Marihuana por Crack

Gustavo Petro, el alcalde de Bogotá, ha puesto en marcha un plan para abrir “centros de consumo controlado” en una zona de la capital colombiana conocida como el Bronx, a los cuales personas con uso problemático del crack puedan acudir para consumir marihuana. La razón para la creación de estos centros es que en recientes años ha aumentado significativamente la evidencia científica de que la marihuana puede ayudar a reducir tanto el uso problemático del crack como los daños asociados a éste.

El crack, conocido en Colombia como bazuco, es un derivado de la pasta base de la cocaína cuyo uso sostenido es altamente dañino para la salud, causando principalmente problemas intestinales, respiratorios y dermatológicos. Se calcula que en Bogotá hay unas 7,000 personas con uso problemático del crack, y se estima que la marihuana puede ayudar a usuarios y usuarias interesados en dejar de consumir crack con el síndrome de abstinencia, así como también a aquéllas y aquéllos que deseen asistencia temporal con la ansiedad y los cambios de ánimo típicos tanto de su falta como de su consumo elevado.

La “Guerra contra las Drogas” en Colombia ha resultado en alzas en el uso de sustancias, particularmente del crack, que es una droga cuya dosis es sumamente barata (aunque una persona con uso problemático avanzado puede llegar a necesitar de 15 a 20 dosis diarias). Rubén Ramírez, director del Centro de Estudio y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana, declaró que, “estamos en el proceso de buscar alternativas para una política que, durante 30 años, a Colombia le ha causado muertos, le ha causado problemas, le ha causado dificultades económicas, en la salud pública y problemas sociales”.

La estrategia que se buscaría implementar en estos centros de consumo controlado sería una de “transiciones regresivas”, la cual se ha implementado también en Portugal. Con transiciones regresivas lo que se busca es ir disminuyendo la dosis mientras se cambia la ruta de administración a una menos dañina y se introduce el consumo de la marihuana a medida que se va dejando poco a poco el consumo de sustancias más peligrosas, como el crack o la heroína. Por ejemplo, un usuario de heroína intravenosa reduciría primero su dosis diaria, después pasaría de inyectarse a fumar heroína, luego combinaría el fumar heroína con el fumar marihuana, hasta que idealmente dejaría la heroína y se quedaría solamente con la marihuana.

Actualmente ya se prescriben un sinnúmero de medicamentos, legales pero controlados, a personas con uso problemático del crack, como antidepresivos y antiepilépticos, entre otros. Sin embargo, como explica Juan Daniel Gómez, experto en uso de sustancias, sustancias naturales como la hoja de coca y la marihuana producen menos efectos secundarios que estos medicamentos y, por lo tanto, serían ideales y altamente efectivos en este tipo de tratamiento.

El alto potencial de la marihuana para formar parte de un tratamiento efectivo para el uso problemático del crack ha sido estudiado anteriormente, pero el prohibicionismo ha dificultado la implementación de cualquier tratamiento basado en el uso del cannabis. En 1999, un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio en Brasil para el cual, por nueve meses, documentaron el uso problemático del crack entre 25 hombres. De éstos, 17 dejaron de usar crack durante este período y afirmaron que el uso del cannabis había reducido sus deseos de usar y les había ayudado a cambiar sus conductas para poder detener su consumo del crack.

Otro estudio de 2002 llevado a cabo en Kingston, Jamaica, de mujeres usuarias de crack, también sugiere que la marihuana tiene un alto potencial para servir como tratamiento en el uso problemático del crack. De las 33 participantes que compusieron este estudio, 14 dejaron de consumir crack, y 13 de éstas atribuyeron su éxito al consumo de la marihuana. Este estudio también documenta cómo la teoría de la droga de entrada (conocida en inglés como Gateway Drug Theory), que sugiere que la marihuana sirve como una droga de entrada a otras drogas porque su consumo a menudo precede el de las demás, es una falacia. De las 33 mujeres que compusieron este estudio, nueve nunca habían siquiera probado la marihuana.

Además de Colombia, otros países de América del Sur, como Uruguay, Brasil y Argentina también incluyen el uso del crack entre sus serias preocupaciones de salud pública. Ya Brasil está considerando el uso medicinal de la marihuana como tratamiento para el uso problemático del crack. Por otro lado, en Uruguay el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Ruibal Pino, declaró que el estado debería distribuir gratuitamente la marihuana entre las y los pacientes con uso problemático del crack que se inscriban en el registro y cumplan con los controles médicos.

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