ONU: políticas de drogas deben respetar y proteger los derechos humanos

Las Naciones Unidas utilizará perspectivas de derechos humanos para discutir los asuntos de drogas en la “Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas” (UNGASS), sobre el problema mundial de las drogas que se realizará en abril de 2016. Cuando esta semana el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución –copatrocinada por 47 países– convocando a discutir con un panel de expertos las políticas de drogas y su impacto en los derechos humanos. También, dicho Consejo le solicita al Alto Comisionado para los Derechos Humanos la producción de reportes del impacto de las políticas de drogas.

En los debates que surgieron por la resolución, se le solicitó al Consejo, como máximo organismo de derechos humanos de la ONU, una participación activa del UNGASS 2016 y la necesidad de un cambio de paradigma en las políticas de drogas. Cuyos objetivos centrales sean garantizar la protección de los derechos humanos y la reducción de violencia.

Según la resolución, la “guerra contra las drogas”  ha fracasado en sus objetivos y ha generado una violencia insostenible. También tiene un grave impacto en el funcionamiento de los sistemas de seguridad, de justicia y en las cárceles. Las respuestas de los gobiernos ha sido la militarización de las fuerzas policiacas, la ocupación de territorios y el desplazamiento de poblaciones más vulnerables.

La semana pasada concluyeron en Viena las sesiones anuales de la Comisión de Estupefacientes (CND), el organismo de Naciones Unidas encargado de definir las políticas internacionales en relación a las sustancias ilícitas, ámbito en el que se está planificando la UNGASS.

Si bien la CND ha sido resistente a la inclusión de otros actores, la resolución adoptada en esta última sesión permitió que las organizaciones de la sociedad civil y grupos académicos participen en la preparación y realización de la UNGASS. Esta decisión genera mejores condiciones para un debate amplio que permita reevaluar los objetivos de las políticas de drogas, analizar medidas alternativas y buscar la forma de terminar con la criminalización del consumo.

Algunos países están cuestionando al régimen mundial de prohibición de sustancias narcóticas y sus consecuencias. América Latina tiene un rol preponderante en esta discusión y ha desarrollado algunas experiencias y políticas alternativas que sirven de ejemplo a nivel mundial. La región ha discutido ampliamente como las políticas de drogas represivas han trastocado sus derechos humanos. Pero el debate debe profundizarse y ampliarse para incluir las perspectivas de derechos humanos y de salud. La UNGASS 2016 representa una oportunidad importante para avanzar en este sentido.

Comunicado: Centro de Estudios Legales y Social, foto Wikipedia