Organización Mundial de la Salud pide cambiar enfoques con el cannabis

La agencia de las Naciones Unidas señala que el CBD uno de los principales cannabinoide para uso terapéutico del cannabis no es adictivo ni tóxico, según un nuevo informe.

“En humanos, el CBD no muestra efectos indicativos de abuso o potencial de dependencia”, señaló la Organización Mundial de la Salud (OMS), agencia de las Naciones Unidas enfocada en la salud pública internacional. Los investigadores pasaron meses analizando el cannabidiol, o CBD, el ingrediente no psicoactivo en la marihuana que se usa con fines médicos, se suministra en forma de aceites, gotas o cápsulas.

El Comité de Expertos en Drogodependencias (ECDD) de la organización encontró que “no existe ninguna evidencia de problemas de salud pública asociados con el uso de CBD puro”. También encontraron que, de acuerdo con varios ensayos clínicos, el CBD podría ser bueno para tratar la epilepsia y “un número de condiciones médicas“.

Aunque el informe salió en noviembre, atrajo la atención internacional solo el miércoles, después de que la OMS publicó recomendaciones concretas de la reunión de noviembre del ECDD. Además de recomendar una programación más estricta para un tipo de opioide, el comité recomendó un nuevo enfoque al cannabis, respondiendo al creciente interés entre sus estados miembros en investigar y legalizarlo.

El comité señala que el CBD no necesitaba ser controlado (o regulado por el gobierno) a nivel internacional, y que esto debería dejarse en manos de las naciones individuales. “Decir que no se debe programar para el control internacional significa que no se debe prohibir, a nivel internacional, producirlo y suministrarlo para fines específicos, como el tratamiento médico y la investigación, dado que la OMS hasta ahora no ha visto evidencia de potencial por abuso o daño con el uso de cannabidiol”, escribió un vocero. “En cuanto a lo que es legal o ilegal, eso depende de la legislación nacional, por lo que corresponde a los países decidir”.

El comité comenzará la revisión ampliada del CBD en mayo de 2018, cuando hará recomendaciones y conclusiones más específicas.

La legalidad de CBD ha sido una fuente de confusión durante años. A pesar de que es el ingrediente no psicoactivo del cannabis, la Drug Enforcement Administration enfatizó en 2016 que todavía es ilegal y sigue siendo una sustancia clasificada en la Lista I, junto con drogas como la heroína y el LSD. La DEA no reconoce una distinción entre el CBD y cualquier otro tipo de cannabinoide.

A pesar de que la DEA en algún tiempo ignoró sus posturas contra el CBD, a finales de 2015, lanzó una declaración indicando que el CDB todavía era ilegal. “Debido a que el aceite ‘Charlotte’s Web’ / CBD no es un medicamento aprobado por la FDA (…) además que es una sustancia controlada con la clasificación más restrictiva en la Ley de Sustancias Controladas]”, declaró la DEA.

Debido a que el cannabis es un droga de la Lista I, la DEA rara vez aprueba investigaciones sobre la planta. Esto a pesar de que muchos estados lo han legalizado para uso médico y recreativo, sigue siendo ilegal a nivel federal.

Los defensores han argumentado durante mucho tiempo que los estados e investigadores deberían al menos tener acceso a los beneficios del CDB y probarlos o refutarlos.

Incluso algunos republicanos, que por lo general son más reacios a la legalización de la marihuana, comienzan a estar de acuerdo. El Senador Orrin Hatch (R-Utah) presentó un proyecto de ley a tal efecto. “Nos falta ciencia para apoyar el uso de productos de cannabis medicinal como los aceites de CBD, no porque los investigadores no estén dispuestos a hacer el trabajo, sino por la burocracia y la sobrerregulación“, criticó Hatch.

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