Organización Mundial de la Salud exige la descriminalización de las drogas

En una declaración pública, la Organización Mundial de la Salud (OMS) de las Naciones Unidas ha pedido la descriminalización mundial de la posesión y el uso de las drogas.

Las entidades de las Naciones Unidas recuerdan que un principio central de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es asegurarse de que “nadie quede atrás” y esforzarse por hacer “llegar primero a los más rezagados”. Reconociendo que la discriminación en los centros de atención de la salud es uno de los principales obstáculos para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las entidades de las Naciones Unidas se han comprometido a colaborar para ayudar a los Estados Miembros a adoptar medidas multisectoriales coordinadas con el fin de eliminar la discriminación en los centros de atención de la salud.

La discriminación en los centros de atención de la salud es un fenómeno generalizado en todo el mundo y adopta muchas formas. Constituye una violación de los derechos humanos más fundamentales protegidos por los tratados internacionales y por las leyes y constituciones nacionales. La discriminación en los centros de atención de la salud afecta a algunos de los grupos de población más marginados y estigmatizados, aquellos a los que los Estados prometieron atender de manera prioritaria mediante la aplicación de la Agenda 2030 y que con demasiada frecuencia están excluidos u olvidados.

Con este objetivo, la OMS está exigiendo “revisar y derogar las leyes punitivas que han demostrado tener resultados negativos y que van en contra de los datos probatorios establecidos en materia de salud pública”, incluyendo “el trabajo sexual; el consumo de drogas o su posesión para consumo personal; los servicios de atención de la salud sexual y reproductiva”.

Por otra parte, la OMS apela a que “las leyes deben respetar los principios de autonomía en la adopción de decisiones en materia sanitaria; garantizar el consentimiento libre e informado, el respeto de la vida privada y la confidencialidad; prohibir las pruebas obligatorias de detección del VIH; y prohibir el tratamiento involuntario”.

El llamado a la descriminalización mundial de las drogas se produce luego de que el año pasado se celebrara la Sesión Especial de la Asamblea General sobre el problema mundial de las drogas. Donde tras años de negociaciones, la mayoría de las declaraciones de ministros y jefes de Estado concluyeron que hay evidencia suficiente de que el enfoque represivo no funciona, y que es necesario experimentar con otro tipo de políticas.

En el 2019 estos países se volverán a reunir para revisar pero el panorama será diferente, algunos de ellos llevarán años de implementación de mercados regulados de cannabis, y otros países siguen reformando sus políticas de drogas. Pero algo le sigue quedando claro a estas entidades, la prohibición no solo es una estrategia equivocada sino que genera injusticias intolerables.

Related posts: