Pacientes exigen autocultivo y democratizar el uso de cannabis

A solo días de las elecciones generales, la Alianza de Pacientes Pro Cannabis Inc. planteó a los candidatos y al país la agenda que debe figurar en el nuevo gobierno para evitar el discrimen contra los usuarios de este medicamento y tomar acciones concretas para ampliar su disponibilidad, incluyendo la opción del autocultivo.

La Alianza destacó que es la primera vez que los candidatos a la gobernación en Puerto Rico han expresado apoyo al cannabis medicinal, aunque “algunos tibios y después del obvio apoyo que está recibiendo, pero es un avance positivo, gracias a la presión pública y la razón”.

Por esto la Alianza anunció lo que espera del próximo gobierno, sin importar qué partido salga electo, para ampliar la disponibilidad del cannabis medicinal en Puerto Rico.

“Creemos que el país lo tiene claro: El cannabis es una planta medicinal. El cannabis medicinal llegó para quedarse… no hay marcha atrás”, afirmó Madeline Rivera Feliciano, presidenta de la Alianza. “Esto lo deben reconocer todos los candidatos a puestos electivos… Y debe ser accesible para toda persona que lo necesite, de cualquier condición social”, subrayó.

Dado que este medicamento no lo cubren los planes médicos, Rivera Feliciano, que estuvo acompañada de varios pacientes, planteó que el autocultivo debe ser una opción económica, como existe en otros países y en 14 de los 25 estados de Estados Unidos donde se permite el cannabis medicinal.

“Hay muchos pacientes que quieren ser autosuficientes, que pueden trabajar sus plantas medicinales y esta es la alternativa más económica y democrática”, manifestó.

“Queremos ver acciones concretas para ampliar el mercado de cannabis medicinal. Llevamos tiempo en esto, desde antes de la actual regulación. Vemos avance, pero nos preocupa qué va a pasar después de las elecciones, porque esto no se puede quedar solo para grandes empresas, con capital extranjero o con mucho dinero y conexiones”, dijo la presidenta.

El obispo Gregorio Ruiz expresó preocupación con cómo el mercado afectará a los pacientes cuando es un hecho que las propiedades medicinales de la planta han sido reconocidas por miles de años y, “el pueblo puertorriqueño, con su gran corazón, sabe que cuando hay algo que mejora a nuestros pacientes, vamos a hacer lo indecible por garantizárselo. Sería una gran injusticia no hacerlo”.

Agregó que demasiadas restricciones al cannabis medicinal pueden hacerlo más caro y difícil de adquirir para muchas personas. “No queremos más mercado negro, pero si imponen demasiadas restricciones, eso es lo que va a pasar. Tampoco pueden discriminarnos por el tipo de medicamento que usamos”, sostuvo el religioso.

“Estamos combatiendo décadas de propaganda negativa que se originó en el discrimen y el racismo contra los negros, los mexicanos, los músicos, y luego con los que se oponían a la guerra de Vietnam o las políticas del gobierno de Estados Unidos. La prohibición se originó por los grandes intereses políticos e industriales. Nunca estuvo basada en ciencia”, dijo por otra parte Carlos Rivera.

No se puede discriminar contra pacientes por el tipo de medicamento que usan” fue el reclamo constante de los presentes. El licenciado Nicolás Andreu explicó que se discrimina cuando se les limita a medicarse solo en su hogar, contrario a otros medicamentos controlados. Por eso, “cualquier regulación o ley futura tiene que dar trato igualitario a todos los pacientes”, dijo.

El abogado señaló varios ejemplos de cómo la regulación hace esto bien difícil o casi imposible:

  • No puede quedar a capricho de los patronos el poderse medicar en el lugar de trabajo cuando el cannabis medicinal NO incapacita su desempeño.
  • Igual sucede con el conducir vehículos de motor… siempre y cuando los efectos de la medicina no lo incapaciten para guiar, como establece la Ley de Tránsito.
  • Los negocios y el empresarismo de cannabis medicinal debe estar al alcance tanto de personas, comunidades, cooperativas, micro, pequeñas y medianas empresas. No queremos monopolio u oligopolio.
  • Quienes cumplan los requisitos y estándares establecidos, que les debe dar su licencia y dejarlos los negocios a las fuerzas del mercado.

El país necesita más funcionarios mejor informados sobre las necesidades y derechos de los pacientes de cannabis, que son miles. La comunicadora Leila Andreu Cuevas apuntó que la futura Legislatura debe ver esto de forma holística y a base de la razón, no de forma partidista ni retrógrada, a expensas de nuestra salud.

Cuestionó si se le ha dado bandeja de plata a grandes intereses y de escala industrial a expensas de alternativas viables a corto plazo para mucha gente; y si estará disponible para el 46 % de la población que vive bajo los niveles de pobreza sin poder comprar medicamentos con dinero en efectivo, o a las poblaciones más pobres y distantes, como Culebra o Jayuya, por ejemplo.

“Puerto Rico completo se beneficia de esta industria. Mientras más variedad mejor. No hay por qué pensar que una iniciativa cancela otra. Debe haber espacio para todos estos planteamientos”, dijo.

En estas elecciones, en Estados Unidos hay 9 estados que votarán sobre la despenalización del cannabis para uso recreativo y/o medicinal.

Related posts: