Pediatras de EEUU exigen cambios en las políticas de marihuana

En los Estados Unidos los esfuerzos para hacer más accesible el uso de marihuana continúa ganando seguidores. La marihuana medicinal es legal en 23 estados, y el uso recreativo también es legal en cuatro estados y en el Distrito de Columbia.

Sin embargo, debido a su ilegalidad a nivel federal se conocen pocas investigaciones sobre los efectos de salud y los beneficios de la marihuana. Por lo que se le ha hecho muy difícil a los estudiosos romper con las investigaciones de antaño que acusaban a la marihuana de causar daños y no reconocerle beneficios médicos.

Esto puede explicar el por qué los pediatras de los Estados Unidos han cambiado sus políticas sobre la marihuana y los niños. Cuando la Academia Americana de Pediatría (AAP) exigió mediante comunicado de prensa que, “el gobierno de Estados Unidos debería reclasificar la marihuana como una sustancia menos peligrosa para que los científicos puedan llevar a cabo más investigación sobre sus posibles efectos en la salud”.

Aunque el grupo de pediatras no avala la regulación de la marihuana ni una medicación sin apoyo de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), con la alegación de que los niños tendrían más acceso a la sustancia, la asociación de galenos apoyaron la despenalización de la marihuana.

La AAP exige que las sanciones por marihuana deben reducirse de modo que un cargo de posesión de drogas no impida a los jóvenes conseguir puestos de trabajo, de oportunidades de vivienda, o préstamos académicos en el futuro. La Academia recomienda que los jóvenes que se encuentran en posesión de la droga deberían ser dirigidos a centros de educación o tratamiento en lugar de colocarse en detención juvenil.

El grupo de galenos también sugiere que el Gobierno debería rebajar la marihuana a una sustancia controlada en Clasificación Tipo II, una categoría que incluye los medicamentos con receta que tienen algunos usos médicos válidos, como Adderall y Ritalín. En este momento, la marihuana se clasifica como Categoría Tipo I de sustancias ilegales – que es la más restrictiva de las cinco denominaciones bajo las Ley de Sustancias Controladas – junto a la heroína, el éxtasis, y sales de baño.

La clasificación actual imposibilita la investigación a gran escala sobre el cannabis, ya que es difícil que científicos reciban fondos del gobierno para estudios sobre los posibles usos médicos con marihuana. Además, los investigadores tienen que obtener la aprobación del gobierno de los suministros de marihuana legales.

Pocas investigaciones se han realizado sobre la marihuana medicinal para adultos, y no ha habido ningún estudio publicado de los cannabinoides que involucran niños. La APP apoya que se realicen más investigaciones de los cannabinoides, que puedan ayudar a condiciones específicas. “Necesitamos más investigación para determinar la eficacia y la dosificación correcta de los cannabinoides, y tenemos que formular cannabinoides seguros como lo hacemos con cualquier otro medicamento,” expresó William Adelman, MD, miembro del Comité de la AAP.

Sin embargo, dado que algunos niños pueden beneficiarse de los cannabinoides no pueden esperar a un largo proceso de investigación, la Academia entiende que deben haber algunas excepciones para el uso compasivo en niños con enfermedades debilitantes o que limitan la vida.

Asimismo, la AAP también recomendó a los estados que han legalizado el uso del cannabis a que apliquen normas y reglamentos que limitan el acceso, la comercialización y la publicidad a la juventud. Además del uso de envases seguros o a prueba de que niños e infantes puedan tener acceso al medicamento.

La American Academy of Pediatrics es una organización de 62,000 pediatras de cuidado primario, sub especialistas pediátricos y especialistas quirúrgicos de pediatría dedicados a la salud, la seguridad y el bienestar de infantes, niños, adolescentes y jóvenes adultos.

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