¿Por qué descriminalizar?

El promover castigos con el objetivo de evitar el consumo de drogas ha demostrado ser un modelo ineficaz. La criminalización de las drogas ha aumentado los costos sociales del abuso y la dependencia de sustancias controladas. Mientras se gastan millones de dólares en campañas de prevención que han fracasado, los países con las más duras sanciones contra los usuarios tienen los más altos niveles de consumo, así como algunos de los más altos niveles de encarcelamiento. Esto contrasta con que el acceso a las drogas ilícitas continúa siendo amplio. Asimismo, las medidas prohibicionistas de nuestros países y el objetivo de la Naciones Unidas de eliminar el cultivo de los arbustos de coca, cannabis y opio, claramente no han sido ni serán logrados con éxito. Por el contrario, la producción y el cultivo de las drogas se han incrementado en todas las esferas de la sociedad.

Las políticas punitivas contra la droga atentan contra la salud pública de los países. El control policiaco, el acoso social y el tratar el tema como un tabú conllevan a un comportamiento de “alto riesgo”, haciendo poblaciones vulnerables a enfermedades como el VIH, la Hepatitis C y sobredosis, entre otros daños. El temor a la detención impide que se busque acceso a servicios de salud y a un tratamiento adecuado. La criminalización ha llevado a jóvenes a usar y combinar sustancias en ocasiones caseras de las que se desconocen el daño y hasta los posibles tratamientos.

Además, el encarcelamiento y el yugo ocasionados por poseer antecedentes penales reducen las posibilidades de empleo, provocando una mayor exclusión social que parecería jamás tener rehabilitación. Por lo tanto, las abusivas leyes contra delitos de mera posesión de sustancias controladas resultan en condenas sociales que se cargan para toda la vida.

La descriminalización no significa libertinaje, donde el estado dejará de atacar los problemas de abuso y dependencia de las drogas.  Por el contrario, representa una oportunidad para enfrentar con valentía y conciencia los asuntos de drogas y cualquier daño relacionado. La descriminalización simboliza la búsqueda de alternativas para que nuestras comunidades dejen de ser asediadas por la policía y la violencia, para que esta guerra contra las y los usuarios finalmente deje de atentar contra la salud y la vida.  El prohibicionismo ha conllevado a que el peso de la ley caiga mayormente en personas de bajos recursos económicos y las llamadas minorías raciales, causando un impacto injustificado y desproporcionado en grupos vulnerables. Nuestras prisiones están repletas de personas de bajos recursos económicos por crímenes no violentos, como el uso de sustancias, o por la carencia de altenativas que no se brindan porque se ha preferido atacar la droga con armamentos y encarcelamiento en lugar de salud y educación. En fin, el sistema prohibicionista y la “Guerra contra las Drogas” han servido para institucionalizar la violencia, el discrimen y la enfermedad.

Descriminalización.org hace un llamado para:

  • Eliminar las sanciones penales por la posesión de sustancias para uso personal, haciendo del tratamiento, los derechos humanos y las oportunidades de vida, prioridades por encima de cualquier aplicación de ley de uso de sustancias.
  • Diferenciar entre uso, abuso y dependencia de sustancias, para así poder enfocar inteligentemente los recursos adecuados en tratamiento basado en la ciencia para aquéllos y aquéllas que lo necesiten y deseen.
  • Unir esfuerzos y promover el activismo junto a comunidades y organizaciones, nacionales e internaciones, para apoyar adelantos en proyectos de descriminalización y para adoptar enfoques en salud pública, prevención y educación sobre el uso de sustancias.
  • Promover que las comunidades afectadas, incluyendo a los y las usuarias de sustancias, expresen libremente sus reclamos y tomen decisiones dirigidas a una reforma de las políticas de drogas.

Descriminalización… ¡Ya es hora!

Kerr T and Wood E The public health and social impacts of drug market enforcement: a review of evidence. Int J Drug Policy 2005: 16(4) 210-220

Room, R and Reuter, P 2012 How well do international drug conventions protect public health? Lancet 379 p88 citado en http://www.youthrise.org/support-dont-punish

World Drug Report 2005. Vienna: United Nations Office on Drugs and Crime; 2005.