Prohibicionismo: ¿solución o verdadera causa del conflicto?

Por: Nicole M. Fonseca Feliciano, UPR, Recinto de Carolina

Es costumbre que cuando escuchamos la palabra droga automáticamente pensemos en drogas ilegales. Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud, la palabra droga es definida como cualquier sustancia en un organismo vivo que entre por cualquier vía y actúe sobre el sistema nervioso central provocando alteraciones físicas y/o psicológicas, experimentación de nuevas sensaciones o modificaciones del estado psíquico y cambios en comportamiento. Estas pueden generar dependencia. Si analizamos esta definición podemos entender que este término también se refiere a los medicamentos recetados. Esto convierte al 100% de la población en usuarios porque, ¿Quién no se ha tomado un medicamento alguna vez en su vida aunque sea para aliviar un dolor de cabeza? Todos somos usuarios, sólo que algunas personas tienen un uso problemático, pero, ¿Acaso las drogas siempre han sido consideradas como malas?

Las sustancias han sido consumidas desde la presencia del hombre en la Tierra, pero no siempre han sido ilegales. Desde la prehistoria estas sustancias han sido utilizadas para fines medicinales, recreativos y religiosos. Esto fue así hasta principios del siglo XX cuando Estados Unidos propició el prohibicionismo debido a motivos raciales contra los negros del sur y la mano de obra china; motivos económicos por la guerra entre médicos y farmacéuticos por tener la exclusividad en la dispersión de drogas; motivos políticos por las disputas entre China y Filipinas por el control del opio; y por motivos morales-religiosos, para evitar que se rindiera culto a las drogas (Manjón-Cabeza, 2012). Como consecuencia se propició la famosísima “guerra contra las drogas”, cuyo fin era tener un mundo “libre” de drogas, lo cual sabemos es imposible.

Aunque se pensaba que prohibiendo las sustancias se reduciría su uso de manera sustancial, surgió todo lo contrario. Los únicos efectos obtenidos por esto ha sido la destrucción de países, la pérdida de billones de dólares, miles de muertes, surgimiento de drogas sintéticas, deterioro de la salud pública y el fortalecimiento del narcotráfico (Rosario, 2014). Esto aumentó el uso de sustancias especialmente en los jóvenes, quienes en su mayoría consideran esto como un reto tentador a descubrir solo por el hecho de que el gobierno lo convirtió en un tabú. A su vez ha incrementado la criminalidad y la población carcelaria en Estados Unidos, Rusia y China (Blickman, 2009). Crearon maneras clandestinas para seguir produciendo, transportando, vendiendo y consumiendo estas drogas. Luego de haberse declarado la guerra contra las drogas ha aumentado significativamente la producción y compra de sustancias (Fonseca, 2014).

Debido a nuestra ubicación estratégica, los narcotraficantes nos utilizan como un especie de puente entre América del Sur para transportar la droga a distintos países del mundo como Europa, Canadá, África y Estados Unidos etc. La droga es transportada por medio del correo, por vías marítimas y aéreas. Según hallazgos obtenidos por el Centro Nacional de Inteligencia contra la Droga (NDIC, por sus siglas en inglés) durante el 2008 hubo momentos en que los asesinatos en la Isla aumentaron de manera significativa y el 60% de ellos se asocia con drogas ilegales (Informe sobre narcotráfico, 2009).

Otro ejemplo el cual nos demuestra el fracaso del prohibicionismo fue la prohibición del alcohol en Estados Unidos y Puerto Rico durante el 1920. Esta medida no resolvió el problema, al contrario, la criminalidad y el consumo del alcohol aumentaron de manera significativa. Actualmente la historia no ha cambiado, podemos ver que el prohibicionismo no ha sido una solución al problema del narcotráfico y las drogas. El número de usuarios sigue en aumento y para los jóvenes, el narcotráfico sigue representando un camino corto para satisfacer sus ambiciones de riqueza y poder, ignorando el factor de que es la primera causa de asesinato de jóvenes puertorriqueños entre las edades de 14 a 28 años (Nevarez, 2008).

La Comisión Global sobre Políticas de Drogas propuso la legalización de las drogas y regular su mercado. Finalmente aceptaron que este mercado no desaparecerá, por tanto, es necesario regularlo con leyes y ordenamientos jurídicos (Torres, 2014). Si queremos evitar más muertes y mejorar el bienestar de la sociedad, es hora de cambiar el paradigma. Es necesario la creación de políticas públicas en las cuales se construyan cursos de acción entre la sociedad y el gobierno para lidiar con el problema de las drogas en Puerto Rico (Rosario, 2014). Entiendo que es importante tomar por política pública la despenalización para luego proseguir a otras medidas. Entre las soluciones que promuevo es que se comience la despenalización y la medicalización de la marihuana, la adopción de modelos salubristas en los cuales se promuevan programas de reducción de daños y que haya un mayor enfoque en la educación a la sociedad.

La despenalización es la eliminación de una sanción carcelaria por poseer cierta cantidad de droga para uso personal. Esta es la misión del proyecto de Ley 517 donde la posesión de pequeñas cantidades marihuana sea considerada como un falta que se pague con multas de $100-300 dólares, eliminando la pena carcelaria y las multas de hasta $5,000 dólares. El encarcelar a estos usuarios no solamente tiene un alto costo para el Estado ($45,000 anuales) es que la cárcel no ha sido un disuasivo que baje el uso de sustancias. Al encarcelarlos no se está resolviendo su problema de consumo, solo se está criminalizando el individuo en vez de que se le brinde tratamiento. La ley no solamente reduciría la población carcelaria, sino que también permitiría que el usuario que lo necesite sea tratado como un enfermo y no como un criminal. De esta manera podría brindársele tratamiento para su rehabilitación o por lo menos ayude a controlar el consumo. Por medio de las multas también se generaría dinero que puede ser dirigido a su rehabilitación y para la educación a la sociedad sobre sus efectos tanto positivos como negativos.

Los fondos designados para combatir las drogas deben ser designados para educar a la sociedad sobre sus efectos. No podemos olvidar que así como muchas drogas tienen usos positivos, también tienen efectos negativos como cualquier otra sustancia suministrada erróneamente al cuerpo. Un ejemplo de esto es la marihuana ya que así como tiene sus efectos negativos entre ellos deterioro de la memoria y la atención, episodios psicóticos y aumento en el ritmo cardiaco etc., es muy beneficioso para tratar enfermedades como VIH, alzhéimer, glaucoma, reduce la ansiedad etc. Si se educa a la población sobre ambos efectos de las drogas, la sociedad estará al tanto y podrá utilizar de manera correcta la sustancia para fines medicinales. De lo contrario, si decide utilizar la sustancia recreativamente, tendrá pleno conocimiento sobre sus consecuencias, así como sucede actualmente con los cigarrillos y el alcohol.

Para solucionar el narcotráfico se debe reforzar la seguridad en los puertos y brindarle ayudas a los jóvenes para crear empleos. Muchos de los furgones, botes y lanchas que entran a la Isla no son inspeccionados correctamente. Grandes cantidades de cocaína también son importadas y exportadas por sencillos paquetes en el correo. Esto indica que el gobierno federal está incurriendo en fallas en el sistema. Es necesario reforzar estas áreas para detener el contrabando. Es imperativo enfocarnos en el sistema de educación de nuestro país. Debemos motivar a nuestros jóvenes a estudiar y a trabajar, pero esto no es posible si no se le brindan oportunidades. Se debe trabajar en la creación de empleos para que no tengan que recurrir al narcotráfico para generar dinero. Así como tienen la inteligencia para organizar y administrar un punto de drogas, tienen la capacidad para organizar y administrar negocios legales, pero si no se les brinda la oportunidad, no nos podemos quejar porque comiencen a vender drogas.

Aunque muchos consumen drogas solo por moda o por el hecho de realizar una conducta “prohibida”. Otros conocen sus consecuencias y aun así la consumen con fines recreativos, religiosos, o medicinales. Sin importar sus motivos para consumo, todos de una manera u otra somos usuarios de drogas. Aunque algunos tengamos un uso problemático o no, desde la existencia del hombre ha sido así y al pasar de los años nos hemos dado cuenta que la historia no cambiará. Si todos los seres humanos somos usuarios, ¿por qué criminalizar a los que tienen usos problemáticos? Es hora de tomar acción y buscar medidas para manejar los daños asociados con drogas de la mejor manera posible, tanto para el consumidor como para el bienestar de la sociedad (Blickman, 2009). Debemos tomar modelos salubristas y seguir desarrollando programas de reducción de daños existentes en Puerto Rico como la sustitución de la heroína por la metadona y el intercambio de jeringuillas para evitar el contagio de VIH o Hepatitis. Si llevamos tantos años con las mismas prácticas y no hemos obtenido resultados diferentes, ¿no creen que es momento de tomar otras medidas? La ONU está apostando a nuevas soluciones. ¿Por qué nosotros no?

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Referencias:
Blickman, T., & Jelsma, M. (2009, julio 18). La reforma de las políticas de drogas. Nueva Sociedad, 81-103.
Fonseca, J. (2014, octubre 20). Si no crees en la legalización ayudas al punto… ¡PUNTO!           Primera Hora. Recuperado http://goo.gl/sPw92J
Gutiérrez, G. (2012, marzo 30). Narcotráfico, problema o solución. 80 Grados. http://goo.gl/wIBPu1
Manjón-Cabeza A. (2012) La Solución. Barcelona, Debate.
Nevarez, D. (2010, noviembre 11). Expertos a favor de legalizar la marihuana. Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, El Nuevo Día. Recuperado de, http://goo.gl/98MesW
Rosario, I. (2014, marzo 19). Políticas públicas sobre las drogas: Hacia la formulación de un nuevo paradigma. Recuperado http://goo.gl/HgCLhZ
Torres, B. (2014, octubre 26). Adictos a la ignorancia. El Nuevo Día. Recuperado en Octubre 27, 2014, de http://goo.gl/3mCSpt
Alarmante informe sobre el narcotráfico. (2009, enero 12). El Nuevo Dia. http://goo.gl/FqY9yH

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