Reformas al código penal reprimen las protestas y las libertades civiles

Cuando a días de cuatrienio se advertía que las medidas de austeridad combinada con la violación de derechos para favorecer unos sectores fundamentalistas ponía en peligro los sistemas de salud en Puerto Rico, no esperábamos que fuera de una manera tan atropellada. Peor aún, tomando decisiones sin base empírica y aprobadas a la ligera para tratar de resolver la tensión social que se vive en la Isla con posturas más punitivas, ignorando la necesidad de tener un sistema penal atemperado a los tiempos y que se enfoque más en la rehabilitación, en la prevención y bajar la reincidencia criminal.

No obstante, en menos de seis meses la legislatura se pone de acuerdo para eliminar derechos fundamentales enmendando el Código Penal de Puerto Rico. Con el Proyecto de la Cámara 743 se restituye la derogada ‘Ley Tito Kayak’ al establecer que incurrirá en delito grave,  a toda persona que amenace con cometer un delito si dicha amenaza provoca la evacuación de un edificio, lugar de reunión o facilidad de transporte público, la medida tipifica como delito grave con pena de reclusión fija de tres años.

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Asimismo, la medida penaliza el uso de disfraces en la comisión de un delito, de forma que toda persona que utilice máscaras, maquillaje o cualquier disfraz que altere su apariencia física incurrirá en delito grave con pena de reclusión de tres años. Entre los delitos que podría considerar cometer un enmascarado incluyen “intervenir con actividades ordinarias en una instalación pública educativa, de salud o en el interior de edificios de gobierno”.

También se tipifica como delito menos grave obstruir la prestación de servicios o el acceso a una institución de enseñanza, lo que remite de inmediato a la huelga que se lleva en la Universidad de Puerto Rico, así como en centros de salud o cualquier establecimiento donde se ofrezcan servicios gubernamentales al público.

Por su parte, el senador del Partido Independentista Puertorriqueño, Juan Dalmau consideró la medida como una nueva ley de mordaza que atenta contra las libertades civiles de aquellos que exigen derechos como los estudiantes, ambientalistas e independentistas. El senador comparó la medida con la ‘ley de mordaza’ del 1948 cuando en una situación histórica similar el legislador estadística republicano Leopoldo Figueroa reclamaba que se socavaba el derecho a protestar de los puertorriqueños. En aquel momento hubo gente valiente que en momentos de agite social “defendieron la dignidad de la oposición política y no se prestaron para aprobar medidas que socavan derechos civiles de la ciudadanía ni de la oposición política”.

Expresó además que la medida convierte al gobierno insular en instrumento de “guardaespaldas y defensores de las políticas de la Junta de Control Fiscal”.

“No se dan cuenta que lo que están haciendo con estas enmiendas es el trabajo sucio de lo que quiere el congreso de los EEUU y la Junta de Control que ellos puedan imponer medidas draconianas contra nuestro pueblo. Y que seamos los mismos puertorriqueños los que estemos combatiendo entre nosotros lo que son reclamos justos contra los abusos de nuestro pueblo”, enfatizó Dalmau.

El senador Miguel Pereira considera que “este proyecto no hace absolutamente nada para ayudar las víctimas del crimen. Se ha comprobado que un aumento en penas, no va acompañado de una disminución en la criminalidad. No existe en este proyecto una discusión abierta de las facultades de derecho, ni siquiera opiniones del Departamento de Justicia. Lo que debemos hacer es mejorar las condiciones que llevan a algunos de estos estudiantes a estas acciones. Eso es proteger la ley y el orden”.

Por su parte, el senador independiente José Vargas Vidot “la ambigüedad de este proyecto da entender como si fuera un permiso para que la represión se convirtiera en una forma adecuada de pensar. Este proyecto que dice atender las preocupaciones de los ciudadanos impone castigos que en vez de promover ciencia e investigación promueve cárcel. ¿Si lo que queremos es cambiar conducta humana? ¿Si lo que queremos es un país de ley y orden? Primero tenemos que buscar un país de educación y sensibilidad, primero tenemos que construir un país de paz y de convivencia saludable”.

Imagen de PlanetaKike.com

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