Regulemos los mercados y busquemos alternativas utilizando evidencia científica

La prohibición de las drogas no ha podido disminuir su demanda, sin embargo, ha creado consecuencias devastadoras para los derechos humanos, la salud y el desarrollo. Los gobiernos deberían de recurrir a modelos salubristas, alternativos y de una regulación gradual de los mercados. Las leyes de drogas existentes restringen el espacio para experimentar con métodos alternativos que incluyan marcos legales regulados con la posibilidad de ofrecer mejores resultados. 

La “Guerra contra las drogas” no ha detenido ni la oferta ni la demanda; al contrario, ha preferido esconder bajo el manto de la ilegalidad el mercado billonario que éste genera.

Exigimos una revisión del marco legal del Estado Libre Asociado que nos permita explorar alternativas como la descriminalización de todas las sustancias controladas, la regulación de mercados como el cannabis y la implementación de tratamientos de avanzada que contemple la salud y la evidencia como la guía.