Rompamos con los inmovilismos y la guasimilla prohibicionista

Ya estamos a punto de cumplir un año de la aprobación del proyecto que descriminalizaría pequeñas dosis de marihuana cuando fue aprobado en el Senado de Puerto Rico. Cuyo Informe Positivo, también aprobado por la Comisión de lo Jurídico de la Cámara, duerme el sueño de los justos junto al seudo-proyecto de marihuana medicinal en la espera que se le asigne fecha para votación al Pleno de la Cámara.

¿Pero por qué tanto tiempo para terminar de aprobar un proyecto de descriminalización ya menguado a la mitad y un proyecto de marihuana medicinal que fue prácticamente aniquilado? La clara es que la votación está cerrada y luego de un año discutiendo la Cámara de Representantes pasaría el bochorno de la vida si no aprueba estas medidas.

Sería un mensaje de que hay dos o tres inmovilistas dentro del Partido Popular que no sigue la línea política de sus líderes ni del programa de gobierno que apoyaron cuando eran candidatos. Tendrían que admitir que llevan más de un año discutiendo un proyecto que cuenta con el apoyo del pueblo y que sigue ganando adeptos a nivel local e internacional.

Siempre están algunos políticos que anteponen sus creencias religiosas, y por supuesto el auspicio de esas instituciones, por encima del raciocinio, la evidencia científica y la visión salubrista que defienden sus líderes políticos y las agencias pertinentes. Pero este pueblo poco a poco va entrando en razón y ya a estos políticos no le quedan excusas.

Luego de consultas, llamadas y hasta explicaciones de los políticos nos atrevemos a presentar una lista de seis representantes del Partido Popular Democrático que posiblemente su inmovilismo religioso subyuga las decisiones del estado y del llamado del pueblo puertorriqueño que se expresó en Vistas Públicas para acabar con la criminalización. Nos gustaría pensar distinto pero los representantes: Tony Rodríguez Quiles, Roberto Rivera, Luis Raúl Torres, Cesar Hernández, Narden Jaime y Armando Franco son algunos de los que nos preocupa sus posturas ambiguas para tratar los asuntos de drogas e incluso otras medidas que no sean avaladas por un grupo de religiosos. Además, nos enfrentamos a que posiblemente el Partido “Nuevo Progresista” (PNP) volverá a votar en bloque siguiendo la línea fundamentalista y politiquera de sus líderes. Algunos de estos políticos nos han cerrado las puertas de sus oficinas en la cara y todavía esperamos porque nos llamen para poder coordinar una reunión.

Se necesita por lo menos cuatro de esos votos para poder aprobar la medida y que luego pase a la firma del gobernador, quien ya se ha comprometido con ambas medidas. Aunque la PC1362, puede pasar antes al Senado para su aprobación y discusión. Asimismo, la PS517 tendría que ir a concurrencia en el Senado para aceptar los cambios que se le hicieron en la Comisión de lo Jurídico de la Cámara.

La receta no pinta bien entre dos partidos conservadores que tienen encima a vividores del prohibicionismo que saben como chantajear a la politiquería criolla. A un nivel que han convertido a una serie de políticos llamémosle “guasimillas” que “apoyan la medida pero no la empujan” ni han sabido defender el llamado del pueblo ni de sus compañeros de partido. Incluso, sus expresiones son a cuenta gotas, han permitido degollar las medidas descaradamente y, cuando salen dizque a defender, les faltan argumentos.

Resulta necesario presionar a estos políticos de mayoría y tratar de romper con el bloque prohibicionista del PNP. Por lo que nuestro llamado es a que no nos quedemos calladxs. La sesión de la Cámara se acaba el 20 de noviembre y si alegan que, “no hay tiempo ni condiciones”. ¡Creémosle las condiciones! ¡Actívate!

De la misma forma que grupos políticos y religiosos crean sus “corillos” para llamar, visitar, cuestionar, protestar y llenar las gradas del Capitolio, pues es tiempo de jugar con la misma medicina para empezar a presionar a los políticos, medios noticiosos y sobre todo a nuestros familiares más cercanos. Solo así podremos romper con la injusticia de que todavía a nuestras comunidades nos las estén encerrando por el uso de una sustancia menos dañina que el tabaco y el alcohol que son regulados por el estado.

Defender la descriminalización y la regulación del uso de marihuana es un asunto de derechos humanos y civiles que tiene que despertar la conciencia de nuestro pueblo.

No te quedes calladx: “No más presos por marihuana.”

También puedes escribirle a cada representante, aquí.

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