Seattle abrirá las primeras ‘salas de consumo supervisado’ de EEUU

Los usuarios de heroína de Seattle contarán con las primeras ‘salas de consumo supervisado’ en los Estados Unidos.

Funcionarios de la ciudad y del condado de King, en Washington, están buscando encontrar financiamiento y las ubicaciones idóneas para construir dos salas de consumo supervisado que permitirá a los usuarios a heroína utilicen sin temor a ser castigados y estar bajo la supervisión de profesionales médicos patrocinados por el estado. Una vez construidas, las instalaciones serán las primeras de su tipo en los Estados Unidos.

Además, en las instalaciones también se realizarán pruebas de VIH, intercambios de jeringuillas y otros servicios que muchos usuarios no están recibiendo actualmente.

Aunque los críticos temen que estos programas fomenten el uso de drogas ilegales, la realidad es que las investigaciones e informes gubernamentales han demostrado que los intercambios de jeringuillas reducen la probabilidad de que se propaguen enfermedades como el VIH y la Hepatitis C.

El esfuerzo está destinado a ayudar a la gente a salir de la adicción en un ambiente seguro. “Esto no se trata de permitir el uso de drogas”, expresó Jeff Duchin, oficial de salud pública de Seattle y del condado de King al medio noticioso Governing. “Estas personas pueden estar enfermas, y están en peligro de morir solas y en la calle. Queremos que la gente pueda mantenerse viva hasta que esté lista para recibir tratamiento,” resaltó el epidemiólogo.

En estas instalaciones, los profesionales médicos proporcionan a los usuarios equipos de inyección estériles para que puedan usar con seguridad las drogas ilegales que obtuvieron fuera. Asimismo puede servir de sala de espera para recibir orientación o referidos a tratamiento.

Pero se necesita que esté ubicado en algún lugar con fácil acceso para las poblaciones más vulnerables y lo suficientemente grande para ofrecer otros servicios como pruebas y tratamiento de VIH.

Sólo hay una instalación de inyección supervisada en Norteamérica se encuentra en Vancouver, Canadá, y se proyecta que ha prevenido algunas 5 mil sobredosis desde que comenzó a operar en el 2003. Ahora se le sumarán dos en Estados Unidos y espera que comiencen a sumarse en otras ciudades.

Organizaciones en San Francisco y New York abogan por la construcción de ‘salas de consumo seguro’ que permita a los usuarios poder recibir ayuda en un ambiente controlado.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU informó que 13 mil personas murieron a causa de sobredosis de heroína en el 2015, un aumento de 20 por ciento comparado con 2014.

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