Discuten prohibir prácticas de terapia de conversión en Puerto Rico

“Fui víctima de las terapias reparativas”, con estas palabras, el doctor Caleb Esteban Reyes, en representación de la Asociación de Psicología, narró su experiencia durante un proceso de terapia de conversión que enfrentó durante su niñez y adolescencia.

“La persona que lo hizo se llamaba consejera pero no lo era (porque) era consejera espiritual. Era menor de edad y estaba enamorado de un amigo y dijo que esta bien ser gay pero en la próxima sesión dijo que tengo algo que podemos hacer que era una técnica semi exorcista y cada terapia era más negativa y dejé de ir”, señaló Reyes quien se expresó a favor del Proyecto del Senado 1000 que convertiría en delito practicar la terapia de conversión, también conocidas como reparativas a menores de edad.

“La diversidad sexual y la orientación sexual es parte integral del género humano. Ningún tipo de terapia debe ir para cambiar a cada persona”, aseveró Reyes quien lamentó no poder hacer nada porque no hay una junta profesional que la regule. “Ella se auto-regula ella misma”, expresó.

Estas supuestas terapias van dirigidas a modificar la orientación sexual e identidad de género y se caracterizan por no contar con suficiente base científica que sostenga la eficacia de las supuestas terapias reparativas. Estas seudo terapias suelen imponerse criterios ideológicos muy individuales.

Por su parte, la presidenta de la Asociación, Katherine R. Gómez Sierra, explicó en un memorial explicativo que las terapias de conversión “no reducen ni eliminan” los síntomas psicológicos de la persona. Por el contrario, alegó que este tipo de tratamientos “añaden sintomatologías muy peligrosas como las ideas e intentos suicidas”. Sin embargo, aclaró que las terapias de conversión nacen de un paradigma “no apoyado por la teoría psicológica (con origen usualmente religioso) en el cual supone que el ser humano debe ser heterosexual e identificarse con el género asociado al sexo que se le asignó al nacer”.

“Las terapias reparativas o de conversión han sido identificadas por la inmensa mayoría de organizaciones profesionales mundiales como inefectivas, engañosas y dañinas a nivel psicosocial”, señaló Gómez Sierra.

La propuesta legislativa, es de la autoría de los senadores Bhatia Gautier, Juan  Dalmau Ramírez, Miguel Pereira Castillo y Zoe Laboy Alvarado.

El Recinto de Ciencias Médicas, los Departamentos de Justicia y de Salud y la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) endosaron la medida legislativa. Para la administradora de ASSMCA, Suzanne Roig Fuertes,  este tipo de terapia “no tiene ninguna base científica“.

El presidente del senado Thomas Rivera Shtatz preguntó “¿dónde tiramos la raya? ¿cuán lejos de la autoridad del estado o de la autoridad de los padres? Para mi la raya va estar lo mas lejos del Estado posible. Para mi el padre y la madre van a tener la responsabilidad primaria”, expresó el senador quien tiende a NO respetar la diversidad humana.

Por otro lado, el sacerdote Carlos Pérez expresó su “oposición visceral a este tipo de proyecto” porque atenta contra el “derecho fundamental” de los padres de educar a los hijos “conforme a su consciencia” y por supuesto de las ideas religiosas que promueve. Tampoco fue endosado por la organización fundamentalista Puerto Rico por la Familia.