Victoria para los programas de reducción de daños e intercambios de jeringuillas

El ‘tirijala’ en el Congreso de los Estados Unidos para cuadrar el presupuesto con el ejecutivo ha servido para enseñarle al prohibicionismo norteamericano lo costoso de las decisiones erróneas de la ‘guerra contra las drogas’.

De manera bastante solapada, en diciembre el Congreso incluyó una reforma a la ley de gastos que permite a los estados y territorios gastar fondos federales en programas de acceso a jeringuillas. Eliminando la prohibición de décadas a fondos federales para programas de intercambios de jeringuillas que han resultado ser una manera efectiva y comprobada para reducir y controlar la propagación del VIH y de Hepatitis C. Por fin se dieron cuenta en el Congreso que levantar la prohibición a los fondos para los programas de intercambios de jeringuillas, aumentar los fondos de ayuda y prevención con programas de reducción de daños, salva miles de vidas.

La reforma fue encabezada por dos republicanos de Kentucky, Hal Rogers, miembro del House Appropriations Chair y el líder de mayoría del Senado, Mitch McConnell, en gran parte como respuesta al aumento de casos con VIH en Indiana y la epidemia del uso de heroína en los EEUU. El año pasado, la peor epidemia de VIH en Indiana llevó a que el gobernador republicano, Mike Pence impulsara los programas de intercambios de jeringuillas en su estado. Y con la epidemia de heroína, los legisladores están preocupados la creciente infecciones de VIH y Hepatitis C con jeringuillas infectadas.

En efecto, los prohibicionistas suelen tomar decisiones necias, se debe aclarar que todavía se mantiene la prohibición de fondos federales para la compra de jeringuillas. Pero termina la prohibición de todos los demás aspectos de los programas, los fondos para el personal, vehículos, electricidad, alquiler, y así sucesivamente. Activistas elogiaron la medida como un fin efectivo de la prohibición, ya que las jeringuillas en ocasiones es lo menos costoso de los programas de intercambios.

Los intercambios de jeringuillas permiten a las personas obtener jeringuillas limpias a poco o ningún costo. La idea es sacar jeringuillas infectadas de las calles, mientras se le suministran jeringuillas nuevas y se reduce el riesgo de nuevas infecciones.

La prohibición de fondos se puso en marcha a finales de los ‘80 en plena histeria en torno a la guerra contra las drogas y el VIH. Fue derogada en 2009 cuando los demócratas controlaban ambas cámaras del Congreso, pero se reintegró la veda por los republicanos en el Congreso en el 2011 después de que recuperaron el control de la Cámara. Pero los aumentos en los brotes de VIH, y el aumento en el consumo de heroína en lugares como Kentucky y Virginia han obligado a los republicanos a replantearse su oposición a los programas de intercambios de jeringuillas.

Estos programas han demostrado reducir sustancialmente, aunque no eliminar, la tasa de infecciones de VIH por jeringuillas. Un estudio realizado en el 1998 por investigadores de la Universidad Johns Hopkins encontraron que los intercambios de jeringuillas reducen la propagación del VIH sin aumentar el consumo de drogas. Un estudio de 2004 de la Organización Mundial de la Salud, que analizó dos décadas de pruebas, produjo resultados similares. Cuando Washington, DC, adoptó un programa de intercambio de jeringuillas para combatir la epidemia del VIH, los casos de VIH por agujas cayeron un 80%, según un informe del Departamento de Salud de DC.

Los prohibicionistas críticos de los programas de intercambios de jeringuillas argumentan erróneamente que los programas de reducción de daños aumentan el uso de drogas ilegales por ampliar el acceso a jeringuillas. Pero la Organización Mundial de la Salud en el 2004 no encontró ninguna evidencia convincente para apoyar esa afirmación. Por tales razones, el Congreso ya entiende que eliminar la prohibición del financiamiento a los programas de intercambio de jeringuillas es una opción inteligente y salubrista para tratar los asuntos de drogas.

En los países donde los problemas de adicción a drogas se trata como un problema de salud, se está ganando la lucha contra el VIH / SIDA. Las nuevas infecciones por el VIH en países como Australia, Alemania y Suiza se han controlado prácticamente entre las personas que consumen drogas. Al igual que la transmisión de madre a cría de VIH se ha ido controlando en países que hacen accesibles los medicamentos para mujeres embarazadas.

Los intercambios de jeringuillas previenen la transmisión del VIH, la Hepatitis C y otras enfermedades de transmisión sanguínea, sin contribuir al aumento del uso de drogas, la delincuencia o maneras inseguras de desechar las jeringuillas. Programas de intercambios de jeringuillas son compatibles con todas las grandes organizaciones médicas y de salud pública, incluyendo la Asociación Americana de Medicina, Academia Nacional de Ciencias, la Academia Americana de Pediatría, la Asociación de Abogados de Estados Unidos, y la Conferencia de Alcaldes, así como el UNICEF, el Banco Mundial y Cruz Roja Internacional.

 

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