Desarrollan viviendas para confinados en Arecibo

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares inauguró el Centro de Rehabilitación y Nuevas Oportunidades del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) en el municipio de Arecibo, a fin de proveer un espacio de convivencia en la libre comunidad a confinados que cumplen la última etapa de su sentencia.

El primer ejecutivo, junto al alcalde Carlos Molina Rodríguez y el secretario del DCR, Erik Y. Rolón Suárez, explicó que este es un proyecto del Programa de Pre Reinserción a la Libre Comunidad, que proveerá viviendas individuales para el grupo de confinados que integran la iniciativa.

“Nos sentimos satisfechos de que los confinados puedan experimentar una transición como esta a la libre comunidad. Esto permite que los participantes puedan ir preparándose para los nuevos desafíos que enfrentarán una vez se unan a contribuir al desarrollo de la Isla”, sostuvo el primer ejecutivo.

En el programa participan confinados que están próximos a cumplir su sentencia. Dentro del nuevo centro en Arecibo, tendrán la oportunidad de convivir en un ambiente similar al que encontrarán en la libre comunidad.

Los participantes podrán salir a estudiar o trabajar —mientras devengan salario mínimo establecido— y serán monitoreados mediante supervisión electrónica (grilletes). Durante los fines de semana podrán salir a visitar y pernoctar en las residencias de sus familiares.

“Este es un importante avance en los programas de rehabilitación: brinda al confinado la oportunidad de la transición a la libre comunidad y, a su vez, es cónsono con nuestra política pública de brindar segundas oportunidades a la población correccional”, expresó el gobernador.

Mientras, Rolón Suárez alegó que “estamos proveyendo todas las herramientas necesarias para la rehabilitación del confinado y la oportunidad de desarrollarse en un oficio”.

El titular de Corrección resaltó que la permanencia de los confinados en el programa estará sujeta a unos parámetros rigurosos de cumplimiento.

Mencionó, entre otras cosas que, en el caso de los confinados que saldrán a trabajar, el Departamento evaluará su asistencia. Mientras, para los confinados que permanecerán en la libre comunidad con el objetivo de estudiar, la agencia tomará en consideración su aprovechamiento académico.

“Para poder llevar a cabo este proyecto hemos contado con la colaboración de varias instituciones educativas de Arecibo, que servirán para preparar al confinado a enfrentar la libre comunidad con nuevas herramientas”, agregó el secretario.

“Mediante este acuerdo con el Departamento de Corrección, el Departamento de Vivienda brinda una nueva oportunidad a los confinados para reinsertarse en la comunidad, y les facilita el proceso para autosustentarse. Con esta primera fase de entrega de casas, nuestra agencia se convierte en un ente de integración y de apoyo, así como en un eslabón importante en el proceso para que estas personas puedan integrarse fácilmente a la sociedad, y puedan aportar lo mejor de sí”, manifestó el subsecretario del Departamento de Vivienda, Dennis González.

En tanto, el alcalde de Arecibo manifestó que “la apertura e inauguración de estas iniciativas constituyen una muestra del esfuerzo que hace el gobernador en colaboración con el municipio de Arecibo y las agencias estatales para impulsar la recuperación y el desarrollo de los municipios, en este caso para beneficio de Arecibo”.

Por nuestra parte en DESCRIMINALIZACIÓN.ORG le brindamos un ‘cauteloso aplauso’ a estas iniciativas y alertamos que esto no se puede limitar a la búsqueda de empleo o a una explotación laboral que no cumpla con las especificaciones de un empleado regular. Mucho menos a endeudarse en instituciones académicas cuando todos conocemos la situación económica que vive la Isla.

Igual, tenemos que alertar que estas iniciativas no se pueden prestar para extender las condenas donde los dueños de las empresas de grilletes electrónicos han hecho todo un negocio alrededor de extender la vigilancia y los castigos.  Donde ahora tenemos a los confinados pagando por su vigilancia y su propio cautiverio. 

No obstante, esperamos que aumenten estas iniciativas y que el gobierno descarte el envío de presos a instituciones en Estados Unidos.